sábado, 23 de julio de 2016

Cántico de confianza y gratitud

Isaías 26:3-4,8-9
3 Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado.
4 Confiad en Jehová perpetuamente, porque en Jehová el Señor está la fortaleza de los siglos.
8 También en el camino de tus juicios, oh Jehová, te hemos esperado; tu nombre y tu memoria son el deseo de nuestra alma.
9 Con mi alma te he deseado en la noche, y en tanto que me dure el espíritu dentro de mí, madrugaré a buscarte;

Cuando medito en la bondad, la misericordia y el cuidado que Dios tiene con los creyentes, los que hemos puesto nuestra confianza en él, mi corazón se exalta de alegría y gratitud y pienso: ¿qué somos para que el Dios del cielo, el Omnipotente se ocupe con tanto cuidado de nosotros?

Dios guarda en completa paz a todos aquellos que en ningún momento se olvidan de él, que le tienen presente en su pensamiento en todo lo que hacen. Aquellos que han creído y confiado en su Palabra y han soltado toda preocupación, angustia, inquietud y ansiedad y las han echado en sus manos. Para el Señor no hay problemas imposibles de solucionar.
Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado.
Este texto nos invita a confiar siempre en el Señor, en él siempre hallaremos la fortaleza en nuestra debilidad y flaqueza. En él está nuestra seguridad, es nuestro escondite, nuestro alto refugio y castillo fuerte.

El texto nos invita asimismo a adorarle, alabarle y glorificarle.

¡OH Señor Dios nuestro! En ti he esperado siempre día y noche; en las largas horas de insomnio tu nombre glorioso siempre está en mis pensamientos; mi alma te desea y anhela siempre tu presencia; y mientras dure tu aliento de vida en mí, madrugaré a buscarte; al despertar en la mañana, mi primer pensamiento eres tú y mis primeras palabras sean de alabanza en mi boca, sean de acciones de gracias por prolongarme tu misericordia.
¡Cuán grande eres oh mi Dios! ¡Cuán profundos son tus pensamientos! ¡Qué soy yo delante de ti para que me estimes tanto!
Su amor no merecemos, es solo por su gracia que ha tenido compasión de nosotros y ha enviado a su Hijo a poner su vida por nosotros para rescatarnos de las manos del malvado enemigo.
Toda nuestra vida, así viviéramos más cien años, no sería suficiente para agradecerle, para adorarle y alabarle.

Les animo a que cuando despertemos en la mañana, lo primero que hagamos sea poner nuestro pensamiento en el Señor, y le expresemos un ¡GRACIAS SEÑOR! Gracias porque estoy vivo-a, puedo alabarte y bendecir tu nombre.
La vida es un don precioso que Dios nos permite disfrutar; muchos siendo aún muy niños o jóvenes ya están muertos, tuvieron muertes violentas o le perdieron la batalla a la vida con una enfermedad dura y dolorosa, o en un accidente…
Yo mientras medito y escribo esta reflexión o ustedes la estarán leyendo,… pensemos que si estamos aquí todavía, es por pura misericordia y favor de Dios.

Hoy es la oportunidad de buscarle si no lo hemos hecho todavía, de arrepentirnos de nuestras maldades y pedirle perdón, aceptando la salvación y el Señorío de Cristo en nuestras vidas; no lo dejemos pasar, ¿qué sabemos si hoy es nuestro último día,…?

Desde la madrugada busquemos el rostro de Dios cada día, démosle  gracias, adoremos y confiemos en el Omnipotente, Eterno y Soberano Señor.

Que nuestro mayor deseo sea anhelar la presencia gloriosa del SEÑOR. Amén.
Con mi alma te he deseado en la noche, y en tanto que me dure el espíritu dentro de mí, madrugaré a buscarte;

Hasta pronto, Dios les bendiga

Orfilia Miranda Londoño





jueves, 7 de julio de 2016

LA CONDUCTA DE LA MUJER CRISTIANA

1ª Tim.:4-12.
“…, sino se ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza.”

En estos tiempos de tanta controversia sobre el papel o el rol de la mujer y de la liberación femenina, en donde pareciera que se fue al otro extremo y muchas mujeres perdieron el rumbo y están teniendo las mismas conductas reprochables en los hombres, creo que es bueno reflexionar un poco sobre la conducta de la mujer cristiana.
Pablo recomienda muy directamente a Timoteo, ser él el ejemplo para los creyentes en toda su conducta para que nadie tenga que reprocharle nada y poder hablar con autoridad en la iglesia.
Hace tiempo leía, que una madre cristiana tenía por costumbre decirle a su hija al salir de casa: “Cuidado hija con tu conducta, recuerda siempre que eres hija del Rey”. Esto es, no hagas nada contrario a tus principios de persona creyente.
Pero la biblia lo expresa en forma más determinante, ni siquiera es una opción: “…Sed santos en toda vuestra manera de vivir”. 1ª Ped.1:15.
¡Qué privilegio ser hijas del Rey! Pero también, qué responsabilidad, porque Dios espera de sus hijas santidad en todo.
La Palabra de Dios señala muy claramente cómo debe ser la conducta de las mujeres cristianas.
Dios quiso finalizar la creación del mundo con la creación de la mujer, colocándole como corona en lugar de privilegio, y después de la caída Dios la levanta y asimismo les pide a las creyentes que sean santas, diferentes a todas las demás porque Cristo ya las redimió y les dio lugar de honor y libertad.

La mujer cristiana que ha sido salva y puesta para ser luz, a donde vaya en todo momento y en todo lugar siempre debe brillar: “Así alumbre vuestra luz delante de los hombres para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.” Mat.5:16. Siendo así, “…ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza”. 1ª Tim.4:12.
En la biblia hay muchos versículos como en Proverbios 31:10 y siguientes, que resaltan las cualidades que deben adornar la vida y el porte de la mujer cristiana, la verdadera hija de Dios, demostrando una conducta recta y amorosa hacia su prójimo.
En todo momento el amor de Cristo debe reflejarse en la mujer, y manifestarse con una conducta reverente, prudentes, no calumniadoras, que sea percibida como un olor fragante por los que las rodean.
Vale recordar aquí que el carácter cristiano, la bondad, el amor, la generosidad y la fidelidad, solamente son el resultado de la presencia de Cristo en el corazón de las personas. es decir, la buena conducta solo es el resultado de haber rendido la vida al Señor.
En Proverbios 20:11 dice que las acciones dicen más que las palabras; por ello, la conducta obediente, amante y devota de una mujer puede ganar al marido inconverso para Cristo. 1ª Ped.3:1-2. Sí, la mujer cristiana está llamada a esforzarse en vivir conforme a Cristo.

El Señor ha puesto a la mujer para ser luz que brille en la sociedad, y a ser sal, para que lo que proyecte su vida, motive en otros el deseo de seguir también a Cristo.

Mujer, NO pongas tu luz en un lugar encubierto, queriendo ocultar que eres cristiana.
No tapes tu luz con tantas ocupaciones que te quiten el tiempo precioso de la oración.
No la pongas debajo de la cama con tu pereza, sueño y comodidad.
Que tu luz refleje la luz de Cristo así como él brilló perfectamente en el mundo.

El autor del libro “El Sermón del Monte” escribe: “Si tu estilo de vida se parece tanto a la vida de los no creyentes, que no se pueden ver las diferencias entre ellos y tú como creyente, es imposible que seas sal; y desobedeciendo la Palabra de Dios, nunca podrás ser luz”.
Hay muchos creyentes que solo son cristianos en la iglesia, pero no los vea en el trabajo, en la calle o en la casa. Son “transformes”, los absorbe el medio. La biblia dice: “…Conviértanse ellos a ti, y tú no te conviertas a ellos”. Jer. 15:19.

Cómo vivir diferente a los parámetros del mundo y de acuerdo a los mandamientos de Dios:

Comunión diaria con Cristo:
La lectura diaria de la Palabra te guiará en cada paso que debas dar; ella debe ser tu manual de vida; te enseña lo que debes hacer; te reprende en lo que debes dejar de hacer; te corrige en lo que debes cambiar y te instruye en lo que debes comenzar a hacer.

Oración:
La oración constante, sincera y persistente es eficaz y puede mucho. La oración debe ser la ocupación más importante de la mujer cristiana. Tu conducta será distinta si eres una mujer de oración.

Crece en espiritualidad, viviendo en el Espíritu Santo:
Confiesa cada día tus pecados delante de Dios; si tienes pecados ocultos confiésalos y pide perdón al Señor y limpieza de corazón, llénate del Espíritu Santo. Recuerda: “Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu.” Gál.5:25.

Irradia el amor de Cristo en todo momento: si Cristo gobierna tu vida, tu corazón debe estar lleno de amor, lo primero en la lista del fruto del Espíritu Santo, y este amor se manifiesta con hechos hacia quienes nos rodean, como: paciencia, bondad, sencillez, humildad, calma, cortesía y perdón. No amemos de palabra solamente…1ª Jn.3:18. Que podamos decir: “…ya no vivo yo, es CRISTO quien vive en mí”; que te parezcas cada día más y más al modelo perfecto: Cristo.

Mujer: a quien estás obedeciendo: ¿estás obedeciendo la Palabra de Dios, o estás obedeciendo los dictámenes del mundo?
Respóndete a ti misma; recuerda que no podemos ser amigos de Dios, siendo amigos del mundo.

Dios les bendiga y hasta pronto.


Orfilia Miranda Londoño

lunes, 13 de junio de 2016

LA CIZAÑA

Mateo 13:24-39
Jesús les dijo: un hombre sembró buena semilla en su campo;
25 pero mientras dormían los hombres, vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo, y se fue.
26 Y cuando salió la hierba y dio fruto, entonces apareció también la cizaña.
27 Vinieron entonces los siervos del padre de familia y le dijeron: Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde, pues, tiene cizaña?
28 Él les dijo: Un enemigo ha hecho esto. Y los siervos le dijeron: ¿Quieres,  pues,  que vayamos y la arranquemos?
29 Él les dijo: No, no sea que al arrancar la cizaña, arranquéis también con ella el trigo.
30 Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero.
36 Entonces, despedida la gente, entró Jesús en la casa; y acercándose a él sus discípulos, le dijeron: Explícanos la parábola de la cizaña del campo.
38 El campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del reino, y la cizaña son los hijos del malo.
Escucho con frecuencia a personas no creyentes, hacer esta pregunta: “¿Si Dios es bueno y justo, porqué permite el mal, y permite que tanta gente inocente sufra?” En el texto de Mat.13 que acabamos de leer está clara la respuesta: Dios no es el responsable del caos del mundo:
Dios creó al hombre en libertad y santidad, a su imagen, y le constituyó señor de toda la tierra; Gén. 1:26 “Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.”
¡Qué más podría desear el hombre que le hiciera falta! ¡Era semejante a Dios! ¡Era el señor en la tierra!
Pero el enemigo de Dios sembró cizaña, mala semilla en el corazón del hombre: la semilla de la INIQUIDAD.
Desde entonces la humanidad y toda la creación quedaron bajo maldición; el hombre perdió su señorío y se rompió el orden establecido por Dios y la armonía con que había sido creada la tierra, desde entonces, el mal combate contra el bien.
Después de la desobediencia, el hombre creado en libertad, al ser conocedor del bien y del mal, asimismo quedó en libertad de elegir el bien o el mal, pues Dios no le suprime la libertad.
Dios no creó robots, creó personas libres con voluntad propia, capaces de decidir amarle, adorarle, glorificarle, servirle y obedecerle, o por el contrario, rebelarse contra él y desobedecerle, como lo hicieron Adán y Eva, y se sigue haciendo.
El hombre seducido por el enemigo de Dios, libremente decidió desobedecerle con las terribles consecuencias que ya conocemos. La iniquidad entró en su corazón y solo obra el mal de continuo; cada día que se aleja más de Dios, se va hundiendo más en su maldad y maquina cada vez más nuevas formas de maldad, y no se sacia, haciendo que la maldad misma lo vuelva más incrédulo y más duro de corazón.
La incredulidad ciega los ojos y la mente de tal manera, que no ven el mal que hay ante sus ojos; nada les parece malo, y le dan cabida a toda clase de pecado y perversión.
Bajo el pecado, el hombre por sí mismo no está capacitado para obrar el bien; todo el designio de los pensamientos de su corazón es de continuo el mal. Gén. 6:5.
Por eso los no creyentes, que no conocen la Palabra de Dios, se siguen preguntando: ¿De dónde salió la maldad? Otros culpan a Dios de la maldad y como no entienden de dónde sale, lo acusan de ser un dios malo.
En estos últimos tiempos, vemos cómo aumenta la maldad y sus formas; de otro lado, muchas acciones condenadas en la biblia como pecados abominables a Dios, hoy están siendo aceptadas por la sociedad y  tienen el respaldo de los gobiernos y legisladores y se están legalizando; y una vez que se convierten en LEY, hay que aceptarlas, ya no podemos hacer nada; resistirse sería ir en contra de la ley, lo que nos convertiría en delincuentes. Ésta es una estrategia del enemigo sembrador de la cizaña. ¿Alguna similitud con nuestro tiempo?
La biblia dice que debemos obedecer a los gobernantes, pero también dice que hay que obedecer a Dios antes que a los hombres. Lo que significa que la LEY de Dios está sobre las leyes de los hombres cuando estas contradicen los principios bíblicos. Es aquí cuando el creyente necesita estar muy arraigado en su fe en Cristo para mantenerse firme y tomar la decisión correcta y no negar al Señor, así le ocasione hasta la muerte misma.
Los creyentes deben aprender a convivir con la cizaña hasta el fin del tiempo sin dejarse absorber o ahogar por ella cueste lo que cueste. A Juan el Bautista, Herodes le hizo cortar la cabeza por censurarle su pecado de adulterio; y muchos cristianos han muerto de múltiples maneras por causa del evangelio.
Entendemos que los creyentes no pueden acabar con la maldad en el mundo y la degradación social, ni pueden impedir la aprobación de leyes permisivas, pero como creyentes, no deben poner en práctica costumbres anti bíblicas abiertamente condenadas por Dios.

La iglesia no está libre de la cizaña: pero los que son trigo, los hijos de Dios no deben confundirse ni perderse entre ella.
Es triste ver cómo la iglesia moderna liberal ha ido aceptando los divorcios entre sus miembros ya creyentes y están aceptando homosexuales y personas en unión libre y en adulterio en los ministerios, sin antes haberlos confrontado con la Palabra que les motive a la conversión y al arrepentimiento.

Los creyentes liberales han ido poco a poco aflojando y bajando su estándar moral y de santidad, y se han ido acomodando a las costumbres de este siglo. Muchos se están hundiendo poco a poco en este mundo de arena movediza del paganismo moderno. Y Satanás está haciendo esfuerzos y aprovechando para mezclar sus hijos del mal con los hijos de Dios, haciendo que sea muy difícil para los creyentes distinguir los falsos creyentes de los verdaderos en muchos casos. 
Dios está teniendo paciencia: él está esperando y dando la oportunidad a muchos todavía; él quiere que todos los hombres lleguen al arrepentimiento. Pero el día vendrá en que mandará a sus ángeles a segar y a separar el trigo de la cizaña; a guardar el trigo en graneros de eternidad gloriosa y a echar a quemar en fuego eterno la mala hierba, el falso trigo, la cizaña de la iglesia.
La cizaña es una mala hierba muy parecida al trigo, muy difícil de distinguir temprano; destruye las cosechas del trigo. En los tiempos de Jesús, los enemigos de alguno se vengaban de él sembrándole cizaña a sus cultivos de trigo para arruinarlo.
Hoy mientras la iglesia duerme y se entretiene con infinidad de cosas mundanas, y dejó de predicar y enseñar el verdadero evangelio para el arrepentimiento, el enemigo le está sembrando la cizaña del falso evangelio, falsa piedad, falsa religiosidad, falsa alabanza con música mundana, falsos profetas y maestros que entretienen y suscitan en los congregados emociones carnales y los engañan haciéndoles creer que están siendo llenos de la presencia de Dios.

Los invito a escudriñar más las Escrituras para no caer en engaño; a buscar congregaciones de buena doctrina y a orar más. A buscar diariamente la verdadera presencia de Dios y la guianza del Espíritu Santo que es el que produce la santidad en nosotros y nos revela la verdad.
Los invito a apartarse de las costumbres mundanas que nos enfrían en la relación con el Señor, y a los que son maestros o predicadores, o evangelizadores, les invito a no tener temor de predicar el verdadero evangelio de Cristo.
¿Está preparada la iglesia para enfrentar con valor lo que le puede venir en el último tiempo?
Es importante reflexionar en esto, los tiempos cada vez se vuelven más malos y peligrosos para los creyentes; pero no nos dejemos amedrentar, el Señor dice: “Jn.16:33  “Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.”
Y en Cristo nosotros también somos vencedores.

Finalmente, les invito a reflexionar: ¿En la iglesia y en el mundo, es usted trigo o cizaña? Respóndase usted mismo. Bendiciones y hasta pronto.


Orfilia Miranda Londoño



jueves, 12 de mayo de 2016

ENEMIGOS DE LA CRUZ DE CRISTO



“Porque por ahí andan muchos, de los cuales os dije muchas veces, y aun ahora lo digo llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo; -el fin de los cuales será perdición, cuyo dios es el vientre, y cuya gloria es su vergüenza; que sólo piensan en lo terrenal.
Más nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo”. Filip.3:18-20


Todo el capítulo tres de esta carta de Pablo a los filipenses, si meditamos bien en ella, vemos que es una reiterada advertencia a la iglesia a no caer en la falsa doctrina de los falsos maestros.
Estos falsos maestros al parecer, no se manifestaban en contra de Cristo ni su obra salvífica, pero no manifestaban una vida piadosa en santidad a semejanza de Cristo. Eran carnales y amantes de las cosas materiales y mundanas siendo un mal ejemplo para la iglesia.
Hoy en muchas congregaciones tampoco se niega a Cristo, pero no se habla de la cruz ni se predica el evangelio de la cruz. Sólo se habla de las bendicione$, gracias y privilegios que se adquieren al recibir a Cristo; discúlpenme esta fea expresión, pero muchos, a Cristo lo han convertido hoy como en un “amuleto” tergiversando el evangelio y cambiándolo por una doctrina diabólica con la que están engañando a los incautos que sólo buscan una RELIGIÓN.
Si recibes a Cristo él te da prosperidad financiera, todo te sale bien, se te abren puertas por todo lado, la enfermedad no te tocará; tu decides qué recibes y qué no recibes...
Y escuchamos expresiones como estas: “yo no recibo esa enfermedad,” “el cáncer no es para los cristianos” “la pobreza es una maldición…”

Empezar a asistir a una Mega-iglesia liberal y de la prosperidad en donde abunden los milagros y todos los problemas desaparecen de nuestro entorno, es la mejor decisión que usted puede hacer, solo hay que pactar con Dios.

¿Y qué dice la biblia?

Marcos 8:34 “Y (Jesús) llamando a la gente y a sus discípulos, les dijo: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.”
En este texto Jesús nos deja muy bien definido qué es la CRUZ.

En lo espiritual, la cruz es mucho más que dos pedazos de madera clavados entre sí: para el creyente la cruz es una actitud, una disposición del espíritu, es entrega, renuncia, amor, despojarse de sí mismo; es dar su propia vida, es entregarlo todo por amor como lo hizo Jesucristo. Es la renuncia a sí mismo para seguir a Cristo.

En lo temporal, la cruz era el máximo suplicio y tortura a la que se sometía a un hombre que había sido condenado a muerte. La muerte en cruz era la más horrenda a la que se sometía a los peores y más temidos criminales. Era además la manera humillante de exhibir a los criminales para vergüenza ante el pueblo. Así que la cruz representaba muerte dolorosa, tortura lenta y vergüenza.

A Cristo se le despreció tanto, que se le condenó a la peor de las muertes, a la máxima pena que se podía condenar a un hombre.

La cruz después de Cristo, dejó de ser el símbolo de la maldad y la vergüenza, y pasó a ser el símbolo de la “REDENCION.”

Flp.2:8 “… y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.”
Jesús se negó a sí mismo y se sometió a la voluntad del Padre, se ofreció en sacrificio santo, aceptando el suplicio de la cruz siendo él santo, por amor a nosotros.

Pablo imitando al Maestro, a su Señor, recomienda a los creyentes a hacer lo mismo, no a morir crucificados, pero sí a darle un valor distinto a las cosas: Pablo renunció a todo por Cristo, y va más allá, lo estima como “basura”. Fil. 3:4-8.
Pablo aprendió a vivir de manera sencilla en cualquier circunstancia, ya fuera de escases o de abundancia por causa del evangelio.

Entonces viendo lo anterior, podemos pensar que aquí algo está mal; ¿quién está mal, la biblia, Cristo, Pablo o la iglesia moderna? Claro que la iglesia que le dio cabida a la falsa doctrina y cambió el evangelio.
Así que todo aquel que cambia el sentido y el propósito del evangelio con fines materiales y mercantilistas, es un enemigo de la cruz de Cristo.
Muchos otros, no cambian el evangelio, pero lo callan omitiendo textos; estos igualmente se hacen enemigos de la cruz de Cristo. Se avergüenzan del evangelio.

La cruz es vergüenza para muchos,…locura para otros, y argumentan que los tiempos han cambiado y hay que cambiar también la predicación; muchos dicen también que el infierno no existe y no podemos en tiempos modernos de tanta tecnología, seguir hablando de una fábula. Estos son enemigos de la cruz que engañan a los que les siguen y se engañan a sí mismos.

Cuando escudriñaba la Palabra preparando este mensaje, pude observar que todos miraban y seguían a Jesús de lejos camino al Calvario; y que a pesar de verlo tan herido, golpeado y desfallecido, nadie se ofrecía voluntariamente a ayudarle a llevar la pesada cruz de madera que le habían puesto los soldados romanos sobre sus hombros llagados por los azotes; una cruz que no era de él sino nuestra por nuestros delitos y pecados; Jn.19:17 
Y él, cargando su cruz, salió al lugar llamado de la Calavera, y en hebreo, Gólgota;” Y tuvieron que obligar a uno que pasaba a llevar la cruz: Mat. 27:32 “Cuando salían, hallaron a un hombre de Cirene que se llamaba Simón; a éste obligaron a que llevase la cruz.” 

Y Lucas 23:26 dice así: “Y llevándole, tomaron a cierto Simón de Cirene, que venía del campo, y le pusieron encima la cruz para que la llevase tras Jesús.” Nadie le preguntó si quería llevarla, y seguramente que si le hubiesen preguntado, también habría dicho que no.

Muchos tampoco hoy quieren aceptar y llevar la cruz; nos negamos a sufrir enfermedad, pobreza, limitaciones, rechazo y desprecio por causa del evangelio.
Los siguientes textos bíblicos ya no son del agrado de muchos creyentes, y en algunas congregaciones, ni se leen o se les da otra interpretación distinta:

1Co 4:11 “Hasta esta hora padecemos hambre, tenemos sed, estamos desnudos, somos abofeteados, y no tenemos morada fija.”

1Co 4:12 “Nos fatigamos trabajando con nuestras propias manos; nos maldicen, y bendeci- mos; padecemos persecución, y la soportamos.”

1Co 4:13 “Nos difaman, y rogamos; hemos venido a ser hasta ahora como la escoria del mundo, el desecho de todos.”

Meditando detenidamente sobre estos versículos, vuelvo a decir: algo no encaja ni coincide con el “evangelio moderno.” Mientras los de la iglesia “moderna” solo predican sobre milagros, prosperidad material, siembra, cosecha y bendición temporal, Jesús dice otra cosa:

Y llamando a la gente y a sus discípulos, les dijo: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.” Marcos 8:34.

Todo lo que padeció Jesús por salvarnos, y lo que vivieron y sufrieron hasta el martirio los primeros cristianos por causa del Nombre de Cristo y del evangelio, hoy ya no es para los cristianos modernos. Estos son enemigos de la cruz de Cristo.

1Cor.1:18 “Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios.”

Como Pablo, gloriémonos solo en la cruz de Cristo, gloriémonos en su salvación.

Gál.6:14 “Pero lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo me es crucificado a mí, y yo al mundo.” Amén.

Hasta pronto, Dios les bendiga.

Orfilia Miranda Londoño

jueves, 14 de abril de 2016

SALMO 37- REFLEXIÓN

37:1 No te impacientes a causa de los malignos,
Ni tengas envidia de los que hacen iniquidad.
37:2 Porque como hierba serán pronto cortados,
Y como la hierba verde se secarán.
37:3 Confía en Jehová, y haz el bien;
Y habitarás en la tierra, y te apacentarás de la verdad.
37:4 Deléitate asimismo en Jehová,
Y él te concederá las peticiones de tu corazón.
37:5 Encomienda a Jehová tu camino,
Y confía en él; y él hará.
37:6 Exhibirá tu justicia como la luz,
Y tu derecho como el mediodía.
37:7 Guarda silencio ante Jehová, y espera en él.
 No te alteres con motivo del que prospera en su camino,
 Por el hombre que hace maldades.
 37:8  Deja la ira, y desecha el enojo;
 No te excites en manera alguna a hacer lo malo.
 37:9  Porque los malignos serán destruidos,
 Pero los que esperan en Jehová, ellos heredarán la tierra.

Es un grave error el de muchas personas, creer que todos nuestros problemas desaparecerán en el momento en que le entregamos nuestra vida al Señor.
Cuando le entregamos la vida al Señor, sí hay un cambio de actitud, y debe darse puesto que ya no estamos enfrentando la vida con todas sus dificultades solos. Tenemos el respaldo poderoso de Dios, su ayuda y la esperanza de vida eterna. Ya no vivimos como los que no tienen esperanza.
La lucha contra la pobreza, el desempleo, la enfermedad, la tristeza, el dolor y la muerte, seguirá siendo nuestra piedra en el zapato, pues, son consecuencias de la naturaleza caída.

Como podemos observar, este salmo de David no va dirigido a Dios, sino a los creyentes. Como a personas salvadas, nos invita a hacer la diferencia con el estilo de vida de los no creyentes.
Nunca deberíamos impacientarnos ni envidiar al malvado, aunque lo veamos prosperar más que nosotros; quizás muchos sean muy populares y famosos o excesivamente ricos. No importa cuánto tengan, igual se debilitarán y desaparecerán como la hierba que se corta y se seca.
Los que siguen a Dios viven de manera diferente a los incrédulos, y al final, tendrán tesoros mayores en el cielo.
Lo que los incrédulos amontonan, les puede durar lo mismo que la vida si tienen suerte, y si no quedan en bancarrota antes.
La salvación que el creyente obtiene al seguir a Dios perdurará para siempre. Y las riquezas que obtenga, las adquiere honestamente y Dios le permitirá vivir con paz.
Confía en el Señor en todo tiempo y dedícate a hacer todo el bien que puedas.
Nuestro mayor deleite debe estar en el Señor y en la entrega de todo lo que somos, tenemos y hacemos: Encomienda a Jehová tu camino, Y confía en él; y él hará. Esperando en él siempre. Y ¿cómo nos deleitamos en él? Deléitate significa experimentar gran placer y gozarse  en la presencia de alguien. Esto sucede únicamente cuando conocemos muy bien a esa persona y la amamos mucho. Por lo tanto, para deleitarnos en el Señor, debemos conocerle mejor. El conocimiento de su gran amor por nosotros nos dará deleite.

Encomienda significa confiarle todo al Señor: vida, familia, trabajo y posesiones, para su control y dirección. Encomendarnos al Señor significa confiar y creer que Él cuidará de nosotros mejor de lo que nosotros pudiéramos hacerlo.
Con esta confianza, deberíamos estar dispuestos a esperar con paciencia y en silencio,  para que Él haga lo que es mejor para nosotros. V. 7 Guarda silencio ante Jehová, y espera en él.

V 8-9 La ira y el disgusto (enojo) son dos emociones muy destructivas en la vida de las personas. Revelan en el creyente falta de confianza en que Dios nos ama y está al timón de nuestras vidas con todas sus necesidades. No debemos impacientarnos. Si confiamos en él decididamente y nos entregamos a su servicio, él se hace cargo de nosotros.
Cuando una persona se enfrasca en sus problemas y no ve la salida, se vuelve ansiosa y se enoja. Pero si se concentra en Dios y en su bondad, encontrará paz. ¿Dónde pondrá entonces su atención?

Para concluir: La mentira más grande que se le puede decir a una persona incrédula es que al hacerse seguidor de Cristo se le terminarán todos los problemas y dificultades.
Que tendrá el mejor empleo, que la pobreza y la enfermedad no lo tocarán, que se le abrirán fácilmente las puertas a donde quiera que toque porque es un hijo de Dios. Que como hijos del Rey viven bendecido, prosperados y en victoria sin problemas.
Muchos han venido con ese pensamiento equivocado a la vida de la fe y han fracasado y se han vuelto decepcionados al mundo dedicándose a blasfemar el santo nombre de Dios.
Muchos otros están llenando templos esperando “milagros” solamente aferrados a una “religión” sin arrepentimiento ni conversión porque no se les predica el verdadero evangelio del Señor.

Si hubo alguien que conoció la angustia y la depresión, pero también el favor de Dios en esos momentos de angustia, ese fue David. Po eso habla con propiedad y experiencia:
“Pero la salvación de los justos es de Jehová,
Y él es su fortaleza en el tiempo de la angustia.
-Jehová los ayudará y los librará;
Los libertará de los impíos, y los salvará,
Por cuanto en él esperaron.” Salmo 37: 39-40

Que el Señor les siga bendiciendo, hasta pronto.


Orfilia Miranda Londoño

miércoles, 23 de marzo de 2016

¿ESPERA USTED AL SEÑOR?

Desde la creación del hombre y hasta el nacimiento del Salvador, fue muy largo el tiempo de espera. El pueblo escogido de Dios tuvo que esperar muchos años para la redención. Y a pesar de que la salvación era tan anhelada, “A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron.” Jn. 1:12. No le creyeron. No era el personaje que ellos esperaban y le rechazaron.
En medio del rechazo y la hostilidad, Cristo cumple su misión salvadora y vuelve al Padre, no sin antes anunciar su segunda venida.
La segunda venida de Cristo ya no será como niño indefenso, nacido en circunstancias tan difíciles, en un hogar de personas pobres y humildes, yendo de un lugar para otro, escondiéndose porque desde que nació lo querían matar.
No, en su segunda venida él vendrá como el Rey del universo, lleno de poder y coronado de gloria y majestad; el tiempo de gracia y misericordia habrá terminado dando lugar al eterno y terrible juicio de Dios contra todos aquellos que no le recibieron.

Él aparecerá en las nubes, resplandeciente y su sola presencia llenará de terror a todos aquellos que hicieron caso omiso de su evangelio de salvación. Serán acusados por sus propias conciencias y lamentarán no haber creído en él. Mat. 24:30 “Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria.”

¿Usted como creyente, de verdad está esperando la venida del Señor?
En cualquier momento el Señor aparecerá en las nubes; en el correr del tiempo, muchas señales ya se cumplieron y otras se están cumpliendo. No podemos hablar de fechas, la biblia no lo dice, pero su venida es inminente, lo advierte Jesús mismo.

¿Y cómo va a encontrar Cristo su iglesia?...
¿Ataviada con vestido blanco de santidad y con su lámpara encendida y llena de aceite velando, esperando para recibir al Esposo? Mat. 25:1-13. ¿O desprevenida, inmersa en la mundanalidad y otros muchos asuntos que no aprovechan al espíritu? 
En el mundo temporal hay muchas cosas que debemos hacer mientras estemos aquí, pero la Palabra de Dios nos recomienda tener prioridades y poner la mirada primero en las cosas de arriba, en las del cielo, en las eternas y después en las temporales. Col. 3:2 “Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.

¿En dónde nos encontrará el Señor y haciendo qué?
Lamentablemente, y lo digo con mucho dolor y tristeza, que a muchas congregaciones el Señor las va a encontrar entretenidas bailando en el altar al son del estridor de la música mundana del rock, la salsa, merengue, reguetón etc. la misma música con la que se le sirve también a satanás en las discotecas y en los conciertos de satanistas. Esta música con sus movimientos sensuales estimula la lujuria de la carne y desborda una euforia que está muy lejos de venir del Espíritu Santo. 
Es un insulto al Espíritu Santo decir que eso lo inspira él.

Vendrá el Señor y va a encontrar a los niños de esas congregaciones con las caritas pintadas como en carnaval celebrando a la manera mundana.
La línea que separa a estas congregaciones del mundo es tan delgada, que se pierde y el mundo se les introduce en la iglesia, en vez de ser la iglesia la que sale a iluminar al mundo con la luz del evangelio de Cristo.
La iglesia tiene que separarse de lo mundano y buscar la santidad si quiere agradar a Dios, sencillamente porque si agradamos al mundo, no agradamos a Dios: el que ama al mundo se hace enemigo de Dios…porque el mundo aborrece a Dios…los cristianos carnales amantes del mundo, son llamados adúlteros, infieles a Dios.
!!Oh almas adúlteras!! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios!! Stg.4:4
Jn.15:18 “Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me ha aborrecido antes que a vosotros.”
Jn.15:19 “Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece.”

El verdadero creyente que espera la venida del Señor permanece fiel en fe y esperanza. Puede ser que quede o parta antes, pero aguarda y espera velando como siervo fiel.
Muchos necios han especulado y han dado fechas para el fin, y por lo mismo, no se han cumplido por ser especulación.
Otros están tan entretenidos en el goce y el disfrute de todo lo material y temporal, que ya no están interesados en su venida.
Pero la verdad bíblica es: El SEÑOR VIENE y está muy cerca. Él no está retardando su venida, está dándole la oportunidad a más almas para que se arrepientan y sean salvas; por eso nos tenemos que mover a predicar el verdadero evangelio. 2ª Ped.3:9.

No es tiempo de “entretenimiento” de perder el tiempo con la falsa doctrina de la prosperidad, de la súper fe, de la psicología, del poder mental, de la metafísica y de manipulación al pueblo de Dios. Las congregaciones necesitan oír la verdad del evangelio de Cristo para salvarse.
Se necesitan hombres y mujeres decididos profetas como Elías, Ezequiel, Jeremías y Juan Bautista, que anuncien sin temor el evangelio.   

2ª Ped. 3:10 “Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas.”

Amados lectores: no sé cuáles sean sus circunstancias, pero no se desanime, todavía es tiempo de “gracia,” de misericordia y de perdón.
Todavía es tiempo de retomar el camino correcto si fuera el caso, de buscar una congregación de doctrina bíblica donde se predique el verdadero evangelio de Cristo, no el “otro”.
Los invito a volver a las Escrituras y a caminar en obediencia. Amén.
Dios les bendiga, y hasta pronto.

Orfilia Miranda Londoño

viernes, 4 de marzo de 2016

SI PERMANECÉIS EN MI PALABRA…

Texto: Juan 8:31-32
Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.”
Siempre que Jesús hablaba, había polémica con los judíos; su corazón hinchado por la arrogancia, no les permitía reconocerlo como el Mesías, el Hijo de Dios, el enviado del cielo que había sido anunciado desde tiempos antiguos.

Los judíos cuestionaban su doctrina, cuestionaban su procedencia y todo lo que Jesús hacía; iban a oír sus predicaciones solo para ver en qué lo podían acusar de algo, de manera que, por estar refutando todo lo que Jesús hablaba, no entendían sus palabras, todo lo entendían al revés con mala intención.
Su ceguera espiritual era tal, que la misma Palabra de Dios se les revelaba ante sus ojos y no la reconocían.
Esta vez, después que Jesús les habló, algunos judíos creyeron, entonces Jesús les dice a los que habían creído en él: Juan 8:31-32 “… si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.”
Todo aquel que tuerce el evangelio para beneficio personal y se autodenomina discípulo, es un falso discípulo. Solo aquel que permanece fiel a su Palabra, se le revela la verdad que lo hará libre.
De manera que: El que de verdad algún día ha escuchado la Palabra de Jesús, la ha entendido, la ha recibido, la ha asimilado y ha sido movido por ella al arrepentimiento de sus pecados y al cambio de vida, y permanece en ella, ese es un verdadero discípulo de Jesús.
Muchos dicen ser discípulos de Cristo, pero no conocen su Palabra ni permanecen en ella; y si no conocen la Palabra, no conocerán la verdad y seguirán siendo esclavos sin entendimiento, ni discernimiento.
Los púlpitos de las iglesias “modernas y liberales” están llenos de vanagloria y de falso evangelio; de humanismo, mundanalidad y materialismo.
Ya no se habla del pecado argumentando falta de misericordia con el pecador; pero es que lo que hay que señalar es el pecado, no al pecador. Hablar de la gracia, la misericordia, el perdón y la salvación; pero también de la justicia divina, el juicio y la condenación eterna. Eso es lo que dice la biblia.
Una buena predicación debe alertar al pecador del peligro; debe mover al arrepentimiento y al cambio de vida; cuando la gente aplaude y lanza gritos de júbilo, muchas veces lo hace porque el predicador está hablando lo que ellos querían oír: un evangelio “liviano” que les aprueba su vida pecaminosa, y les calma la conciencia.

Recuerdo mi conversión en 1976: Yo era muy religiosa, de tradiciones muy arraigadas, pero el cumplimiento de todas esas cosas no me ayudaban mucho. Aunque rodeada de gente y con muchos amigos, y que salía a bailar todos los fines de semana, cualquiera pensaría que vivía feliz, pero en mi alma había un gran vacío y una profunda soledad.
Yo vivía una vida sin sentido aferrada a una religión vacía que no me producía ningún cambio. Leía la biblia y no la entendía, para mí eran historias ya pasadas que no tenían que ver conmigo. Mi oración o los rezos que hacía me dejaban más vacía.
Como cinco veces me presentaron el mensaje de salvación y yo aceptaba hacer dizque "la oración de fe" para que me dejaran en paz, pero no me interesaba.
Es cuando en 1976 por la gracia del Señor, fui invitada a un “Seminario de Vida Nueva en el Espíritu Santo.” Allí me tocó el Señor cuando fue expuesta la Palabra, y fue tan fuerte, que me derribó todo argumento. Aquel día la palabra me cuestionó de tal manera, que no me quedó más que rendirme y entregar mi vida al Señor.
Fue una linda y maravillosa experiencia con el Señor. Todavía recuerdo aquella tarde cuando dentro de mí se rompió algo y yo lloraba y lloraba sintiendo la presencia maravillosa del Señor que me inundaba con su amor y ternura.
Desde entonces por su gracia, y nada más que por su gracia, él me ha mantenido fiel. Gloria sea al Señor.
De manera que cuando escuchamos la Palabra y la recibimos, la creemos y permanecemos en obediencia a ella, solamente así, conocemos la verdad del gran amor de Dios hacia nosotros y del sacrificio salvífico y libertador que Cristo vino a hacer por nosotros.
Si vosotros permaneciereis en mi palabra (el evangelio, su mensaje, su enseñanza e instrucción en el nuevo pacto de su sangre), seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.” Jn. 8:31-32.
Solo andando en la voluntad de Dios podemos ser libres y exclamar con el salmista:
Salmo 119:45  “Y andaré en libertad, Porque busqué tus mandamientos.” Y con esa misma libertad es que podemos testimoniar a otros: v.46 “Hablaré de tus testimonios delante de los reyes, y no me avergonzaré.
Pablo nos insta a permanecer en la libertad con que Cristo ya nos hizo libres y no dejarnos arrastrar por doctrinas engañosas que nos vuelvan a la esclavitud.
Gál. 5:1 “Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud.”
Y Pedro nos aconseja tener mucho cuidado con aquellos que hablan con palabras infladas y vanas, y engañan y seducen con concupiscencias carnales y disolutas, a los que ya habían huido de los que viven en error. Les prometen libertad, y son ellos mismos esclavos de corrupción. 2ª de Pedro 2:18-19.
Mi recomendación es: hay que salir de inmediato sin miedo ni temor de las congregaciones que no están enseñando sana doctrina, de aquellas que cerraron la biblia y están predicando pensamiento positivo, prosperidad financiera y usan la manipulación y el control mental para someter a sus adeptos. ¡¡CUIDADO, PELIGRO!! Seguimos a CRISTO, no a los hombres.
Busquen una congregación de doctrina sana que todavía hay muchas, solo hay que buscarlas. Para cuando el Señor venga, a los que quedemos todavía, nos encuentre siendo fieles. Y si partimos antes que no nos llevemos una sorpresa. Para mí es una urgencia predicar y escribir esto.

Juan 8:31-32 “Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.”

Hasta pronto, Dios les bendiga.

Orfilia Miranda Londoño

orfimilondo@gmail.com

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