domingo, 9 de marzo de 2014

EL DISCERNIMIENTO



El discernimiento es un tema del que poco se habla en la iglesia hoy día, a pesar de la importancia que tiene para la vida del creyente.
El discernimiento es la capacidad de saber distinguir entre el bien y el mal y saber escoger entre lo bueno y lo malo, la verdad y el error. El pastor John MacArthur, lo define así:
“El discernimiento no es más que la capacidad de decidir entre la verdad y el error, el bien y el mal. El discernimiento es el proceso de hacer una cuidadosa distinción en nuestro pensamiento acerca de la verdad. En otras palabras, la capacidad de pensar con discernimiento es sinónimo de una capacidad de pensar bíblicamente.”

El discernimiento es considerado también como una señal de madurez en la fe cristiana; si los creyentes no desarrollan la capacidad de discernir, están en alto riesgo de ser sacudidos por las olas y llevados de aquí para allá por todo viento de doctrina, Efesios 4:14.

Como creyentes, sabemos que estamos actuando con discernimiento, cuando nuestras acciones están conforme a la voluntad de Dios, expresada en su palabra. Entendemos que algo está mal enfocado, cuando se basa en una interpretación personal que no refleja el pensamiento de Dios ni su voluntad para la vida de los creyentes.
Sabemos que alguien actúa con discernimiento, cuando lo que dice o hace, no está en contravía con la palabra de Dios.
En la vida espiritual existe una sola forma de discernimiento, es dado por el Espíritu Santo, y siempre está en comunión con el pensamiento de Dios y su sabiduría. Se le llama discernimiento espiritual y es del que hablamos en este mensaje.

¿Está la iglesia de Cristo preparada para discernir los tiempos que vive hoy?
A través de la historia, la iglesia siempre ha sido y será infiltrada por falsos maestros que influencian la iglesia para que no crea en el evangelio de la gracia. De ahí la imperiosa necesidad de conocer y escudriñar las escrituras para identificar con claridad la sana doctrina de la falsa. Por lo tanto, es en la misma Palabra de Dios que usted y yo aprendemos a discernir, y somos responsables de buscar y adquirir ese discernimiento, 1ª Ts.5:21-22: “Examinadlo todo; retened lo bueno. -Absteneos de toda especie de mal.”
Debemos examinar todo lo que oímos, tomar lo bueno y desechar lo que no es verdad. Eso era lo que hacían los de Berea: “…recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así.” Hc.17:11.
Si una persona no tiene buenas bases en los principios de la fe y un criterio bien formado en la sana doctrina, es presa fácil de las falsas doctrinas y del engaño.

Estamos viviendo un momento crucial en la iglesia, la del neo-cristianismo o cristianismo liberal, que es parte de la estrategia de Satanás para destruir la iglesia, y lo está logrando con un alcance increíble, porque la iglesia se está debilitando en la doctrina bíblica.
Muchos de los profetas modernos, son como los fariseos del tiempo de Jesús, dicen representar a Dios, pero carecen de discernimiento para interpretar las escrituras, o las interpretan maliciosamente para alcanzar sus propósitos mercantilistas y malvados, y Satanás los está usando para que la gente no conozca la verdad y se salve. Jn. 8:31-32,Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.”

Los fariseos le pedían a Jesús señales más sobrenaturales que les impactara y pudieran ver si realmente él era quien decía ser. Hoy pasa igual, los cristianos andan buscando emociones fuertes, milagros y prosperidad para poder creer, menospreciando la Palabra que ella misma nos dice: No menosprecies las profecías: es decir, no menospreciemos las profecías escritas, las que están en la biblia. La profecía de hoy es la proclamación de lo que Dios ya dijo en la Escritura.

La iglesia de hoy carece de Discernimiento, por varias razones:
*Por debilitamiento de la claridad doctrinal y convicción espiritual: Hay debilitamiento de la enseñanza bíblica, porque muchos predicadores han borrado en esencia la verdad que la biblia establece en términos categóricos: no la confunde ni da otras opciones, porque la verdad es  absoluta. 1Pedro 2:1-2.
El discernimiento espiritual nos exige mantener con tenacidad las verdades bíblicas, Tito 2:1.
Sabiendo que la palabra de Dios, es absoluta y su doctrina no cambia, los valores bíblicos NO varían con la cultura, la época o la moda. Y para el cristiano la fuente única de su doctrina es la palabra de Dios, no lo que el mundo piensa y dictamina. Cuando se predica sin discernimiento, hay confusión respecto a lo que Dios es, a lo que Dios dice y a lo que él exige.
Hoy se enseña lo que la gente quiere oír y no lo que la iglesia necesita: 2Tim.4:3-4, “Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas.” Esto es exactamente lo que estamos viendo, las iglesias están llenas de gente sin conversión, tienen una verdad distorsionada sobre el plan de Dios, sobre Cristo y la gracia de la salvación.
Jn. 1:17Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo.”
*Es necesario pensar y discutir los contrastes: Hoy en nuestra sociedad, todo es relativo: cada persona tiene su propia verdad, incluso en la iglesia hay cristianos que tienen su propia opinión, respecto a la verdad doctrinal. Pero la biblia es absoluta porque el que habla es Dios mismo y su Palabra permanece para siempre. 1Ped.1:25.
Para que los inconversos se sientan cómodos en la iglesia, se les predica suavemente para que no perciban que lo que se les está enseñando es una verdad absoluta, 1Pedro2:6.
La iglesia del nuevo testamento no buscaban aceptación ni estaban preocupados en crear y aplicar estrategias de mercadeo para atraer adeptos; ellos estaban preocupados por entregar el mensaje de la verdad, de la salvación en Cristo.

*La interpretación incorrecta de la escritura: Un cristiano si desea adquirir discernimiento, debe conocer los principios básicos de interpretación bíblica. Debe darle la interpretación correcta en el contexto histórico y el objetivo del mensaje para hoy. “Procura con diligencia  presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.” 2Ti.2:15.
Debe también pedir al Espíritu Santo, Él obra en nosotros y nos lleva a la verdad como él la escribió. Su función en la iglesia y en la vida de cada creyente, es santificarnos y llevarnos siempre a la verdad.

*Falta de disciplina en la iglesia: ¡La iglesia debe mantener la santidad! Un cristiano en la iglesia no puede mantenerse en pecado y mucho menos tener ministerios a cargo. La iglesia debe confrontar el pecado y ayudar a levantar y a restaurar al pecador de acuerdo a Mat.18:15,17.
Hoy no se disciplina en la iglesia para no ahuyentar a los fieles. Es una mala práctica de mercadeo bien peligrosa. La iglesia no puede tolerar el pecado, porque seremos juzgados por Dios. 1 Ped. 4:17 “Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios?”
 Una iglesia que no exhorta sobre el pecado y no disciplina, es una iglesia sin discernimiento: Heb.12:8.

*Inmadurez Espiritual: Los cristianos de hoy tienen una experiencia de Dios muy pobre, buscan a Dios solo en campañas de milagros y aceptan cualquier cosa que les ofrecen; en el orden físico, siguen como niños, sin bases firmes por falta de doctrina que los ayude a crecer, “…para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error,” Ef. 4:14.
La iglesia de hoy no sabe discernir porque somos tardos para oír. He.5:11.
Estas son las principales causas del por qué la iglesia de hoy no tiene discernimiento.

Pero un cristiano que discierne, es un cristiano maduro, firme y con autoridad. Todo lo examina y lo pone a prueba a la luz de la palabra de Dios. Está alerta y en guardia permanentemente. No cree en todo lo que le enseñan como verdad. No pone “fe ciega” en nadie y no cae por ingenuidad.
Para los que conocen la historia, ahí está la experiencia del Caballo de Troya. Cayeron en manos de los enemigos por ingenuos, se confiaron y creyeron en las buenas intenciones de ellos. A nadie se le ocurre recibir un regalo de su enemigo sin desconfiar de él.
Así mismo Satanás se vale de cualquier estrategia para engañar. Siempre lo ha hecho. Constantino el emperador, ordenó que el cristianismo fuera la religión oficial y hoy vemos los resultados. Toda una estrategia maligna para destruir la iglesia. Veamos 2ªCor.11:14.
El Espíritu Santo, por medio de la palabra de Dios, nos alerta del peligro: 1ªTim.4:1; 2ªPed.2:1. La estrategia del enemigo es introducir  falsas doctrinas a la iglesia, algunas disfrazadas de amor y unificación congregacional; y sólo con muy buena base bíblica podemos refutar y contradecir a los falsos maestros. Y esto lo vemos a través del nuevo testamento. En Mateo 23:37 Jesús llama con nombre propio a aquellos que eran falsos entre los judíos. Y Pablo dice que la palabra mentirosa carcome como gangrena. 2ªTimoteo 2:17.
Una persona que tiene discernimiento, no predica lo que se le ocurre de su propio pensamiento, predica la verdad, no una verdad a medias, sino la verdad absoluta de la palabra de Dios.
Un predicador con discernimiento, al predicar no dice: “yo pienso,” siempre dice: “la biblia dice” porque es la Palabra de Dios la que enseña y no la suya.

¿Cómo puedo ser un creyente de discernimiento?
Pidiendo a Dios el discernimiento, siendo humilde, pidiendo sabiduría, obedeciendo y escudriñando permanentemente las sagradas escrituras.

*Pida el discernimiento: Yo debo desear el discernimiento y este viene como un deseo genuino de saber lo que la palabra dice. Yo debo desear entender lo que Dios dice. Lo que él me quiere revelar.

Humildad: En todo momento debo tener cuidado y reconocer con mucha humildad que puedo ser engañado. “Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?” Jer.17:9.

Buscar la Sabiduría: Debo buscar esa sabiduría en Dios solamente, “Porque Jehová da la sabiduría, Y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia.” Prov.2:1-5.
Un creyente que anhela el discernimiento debe tener un muy alto concepto acerca de la Escritura, no la puede menospreciar, o creer a medias. El discernimiento no es algo que viene por el solo hecho de leer la biblia así porque si. No. Debo orar y pedirlo a Dios; debo escudriñar la palabra, meditar en ella. No hay otra forma. Dios está dispuesto a darnos el discernimiento si se lo pedimos. Cuando Dios le dice a Salomón, pide lo que quieras que yo te dé, él pide sabiduría y discernimiento:
Da, pues, a tu siervo un corazón con entendimiento para juzgar a tu pueblo y para discernir entre el bien y el mal. Pues ¿quién será capaz de juzgar a este pueblo tuyo tan grande?” 1 Reyes 3:9. 
Y Stg.1:5, dice: “Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.”
Es el Espíritu de Dios el que nos enseña, nos revela y nos guía a la verdad. Jn.14:26  Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.”

Obediencia: La obediencia y fidelidad a Dios, mantiene en nosotros el discernimiento de la verdad. Un ejemplo de desobediencia con graves consecuencias lo encontramos en 1ª Reyes11:1-4; el hombre con más sabiduría y discernimiento registrado en la historia, la desobediencia lo llevó a la más abominable idolatría. Así mismo, el creyente desobediente destruye el discernimiento que Dios le ha dado y queda a merced de la apostasía y el engaño.

Estudio de la palabra: El discernimiento viene como consecuencia del permanente y diligente estudio de la palabra de Dios, unido a los anteriores elementos.
Dios en todos los tiempos, ha dotado a la iglesia de maestros firmes, que enseñen y expongan la palabra con autoridad y claridad como: Lutero, Calvino, Juan Wesley, Thomas Watson, Jonathan Edwards y muchos otros, que han sido maestros y centinelas de la palabra.

Recomiendo al lector(a) seguir escudriñando las citas siguientes para completar este estudio que le ayudará a comprender la importancia del discernimiento en la vida del cristiano y en la iglesia:
2 Timoteo 2:15; Colosenses 2:8,10; 1ªCorintios 2:9,14; Jn.8:32 y Mateo 7:15,Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces.”

2 Pedro 3:17Así que vosotros, ho amados, sabiéndolo de antemano, guardaos, no sea que arrastrados por el error de los inicuos, caigáis de vuestra firmeza.”
Y finalizamos con esta recomendación:
Ro.16:17-18Mas os ruego, hermanos, que os fijéis en los que causan divisiones y tropiezos en contra de la doctrina que vosotros habéis aprendido, y que os apartéis de ellos. Porque tales personas no sirven a nuestro Señor Jesucristo, sino a sus propios vientres, y con suaves palabras y lisonjas engañan los corazones de los ingenuos.” 
Pero si conocemos la Palabra, entonces podremos discernir la diferencia entre el justo y el malo, entre el que sirve a Dios y el que no le sirve.” Mal.3:18.
Espero que este mensaje les sea de bendición.

Dios les bendiga.                    

Orfilia Miranda L.



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