martes, 10 de marzo de 2015

¡¡¡MUJER, ES HORA DE DESPERTAR!!!

DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER



Con todo respeto por muchas mujeres buenas, virtuosas, amantes, fieles, entregadas, abnegadas y trabajadoras. Buenas madres y al mismo tiempo jefes de hogar…
Con todo respeto también por los hombres buenos, EDUCADOS, respetuosos, nobles y considerados con las mujeres, buenos padres y buenos esposos que todavía son muchos, me consta:…
Permítanme hacer las siguientes consideraciones a las mujeres:

Antes de luchar y reclamar igualdades y derechos, la mujer debe de ubicarse y luchar por recuperar su dignidad de mujer y como persona; pues permitió que la convirtieran en mercadería barata y que exhiban su cuerpo desnuda como objeto sexual, en vallas, revistas, periódicos, buses y cuanto anuncio publicitario de venta de cualquier cosa.

¿Qué tiene que ver una mujer desnuda con una hamburguesa o una llanta de tractor?
O, ¿qué tiene que ver una mujer desnuda con un taller de mecánica, un lavadero y engrase de carros, o venta de aceite?

La MUJER no es un vulgar “sebo” para atraer hombres a un negocio.
La MUJER no es mercancía, no se vende, no se compra, no es propiedad de nadie; es libre así como el hombre.

La mujer no se ha dado su valor, ha cedido a los pedidos y caprichos de los hombres que la han esclavizado y cosificado.
La mujer ha permitido que jueguen con ella y con sus sentimientos; ha permitido que la usen en la industria de la pornografía.

La mujer ha permitido que le impongan las modas más grotescas, incómodas, horripilantes y vulgares en aras de que los hombres las vean bellas, atractivas y codiciables. Mire a ver si un hombre aguanta unos tacones de 15 cm todo un día en la oficina o sin camisa con un frío bien horrible… ¡claro que no!

La mujer ha permitido que los hombres les exijan hacerse cirugías riesgosas, dolorosas y costosas bajo la amenaza de dejarlas.

La mujer se volvió asesina de sus propios hijos en sus propias entrañas, para no perder a un hombre que en su machismo, le dejó a ella sola la responsabilidad de la planificación, cuando el goce es de los dos.

Muchas mujeres se han vuelto obesas, hipertensas, o se llenaron de varices por los anticonceptivos, porque el compañero se rehúsa a usar algún método. Y después la humilla  y la desprecia por “gorda y fea, no se cuida.”
¡Y no le diga que está embarazada!... “Esa es culpa suya, usted es la que se embaraza.” Y si no la abandona,… lo que le sigue de allí en adelante, ¡ni lo piense!

La mujer en aras de una igualdad de género mal enfocada, perdió su estilo, su finura, su feminidad, y cayó en la misma vulgaridad, arrogancia y despotismo de los hombres que la han MALTRATADO. Sólo vean las fachas, el vocabulario vulgar y las  pancartas que usan en las manifestaciones públicas feministas.

La mujer, en aras de esa igualdad, también está dejando a sus hijos abandonados, se volvió infiel, adúltera y promiscua. Su corazón se ha endurecido y muchas otras, son frías y calculadoras.
En conclusión: La mujer, buscando la liberación, ha caído en más esclavitud, sufrimiento y soledad. Más cargas físicas, morales y sociales han caído sobre ellas.
Lo más LAMENTABLE: al querer igualar al hombre, ciertos delitos que eran cometidos por los varones, ahora también son de autoría femenina.

En su afán de igualdad, han caído también en los vicios de las drogas y alcohol, hurtos, asesinatos y prisión. Y con ellas mismas, muchas mujeres han arrastrado también a sus niños, involucrándolos en una situación de la que no son responsables sino sus víctimas; Y peor aún, muchos han nacido en las cárceles y han estado presos siendo inocentes.

Lo que no hemos entendido bien hasta ahora, es que la mujer sí ha logrado la igualdad con el hombre pero en todo lo malo que él ha hecho y que la mujer le ha reprochado y condenado siempre.  ¡¡No, mis amadas mujeres, así no es!!

Pero si estamos hablando de la igualdad en educación, en oportunidades, en respeto mutuo al formar sociedades de convivencia familiar o de negocios etc. en que la mujer no tenga que desnudarse ni usar el sexo ni la belleza como atractivo para ser tenida en cuenta, entonces sí estaremos hablando de igualdad de personas.

Cuando yo vea a la mujer verdaderamente libre de pensamiento, libre en sus actos, en sus convicciones, levantada en dignidad y respeto por ella misma y los demás; siendo ella misma, una mujer de carácter firme pero que sabe aceptar las diferencias de cuerpo, alma y espíritu, así como emocionales que existen entre el hombre y la mujer, entonces sí creo en esa liberación femenina o LIBERTAD de la mujer.

Resumámoslo así: SOMOS IGUALES PERO DIFERENTES.

Pero hay un solo problema que talvez a usted no le va a gustar:
Y es que LA PLENA y PERFECTA RESTAURACIÓN y LIBERTAD de la MUJER SÓLO SE DA EN CRISTO nuestro Salvador y ya nadie tiene que vernos inferiores y caídas, sino restauradas, levantadas, dignificadas hondeando bandera de libertad y amor.  


Feliz día mujeres de todo el mundo.

                                               Orfilia Miranda Londoño

miércoles, 4 de marzo de 2015

¡No se conformen a este siglo!

Rom. 12: 1-2 “Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. -No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.”

Estamos en tiempos muy difíciles y peligrosos para la vida de la fe.
Con tantas denominaciones con doctrinas diferentes y extrañas, nunca antes se había visto a la gente tan confundida y sin saber al fin en qué creer ni cómo conducirse; muchos están tan desconcertados oyendo cada cosa, que más bien han optado por apartarse y no querer saber nada de iglesias ni religión alguna.

Es necesario y urgente  para la iglesia del Señor, para ese remanente que permanece fiel, centrarse en el evangelio de Cristo, sin matices de otras ideologías y/o con fines financieros, y presentar la VERDAD absoluta de Dios a los creyentes para que estos puedan tener un crecimiento sano en la fe, sabiendo distinguir lo falso de lo verdadero.

Un evangelio liviano y distorsionado, produce igualmente cristianos livianos con fe distorsionada, sin discernimiento, que viven más conforme al “mundo,” que a la perfecta voluntad de Dios.
No podemos ser cristianos sólo de pensamiento o de ideas; somos un todo, cuerpo alma y espíritu, y como tal, nos debemos a Dios, y debemos rendirle culto razonable, y conscientes de quién es ÉL y quienes somos nosotros.
No podemos pretender alabarle y honrarle con nuestros labios solamente y estar haciendo otra cosa con nuestro cuerpo.
No se puede pretender ser cristiano y mundano al mismo tiempo; nuestros cuerpos, así como todo nuestro ser, deben ser presentados a Dios en sacrificio vivo, santo y agradable a Dios.
El mundo nos ofrece a diario demasiadas cosas atractivas, agradables a nuestros ojos y codiciables, pero no podemos caer en el engaño.

Por estos días nada más, la noticia de actualidad y la conversación obligada es sobre la película Cincuenta Sombras de Grey.
Muchos cristianos ya la vieron y otros que hacen fila, preguntan si es pecado verla.
Esto es no tener discernimiento para darnos cuenta, qué es bueno y que es malo. Suficiente con que ya la vieron siquiatras y psicólogos, y sin ser creyentes, en el análisis, todos coinciden en que no es sana, no la recomiendan.
No creo que el Espíritu Santo aconseje ver esa película y muchas otras, que sólo promueven  desenfreno y perversión sexual, violencia en todas las formas, asaltos, adulterios y destrucción de la familia como institución de Dios.
Muchos sociólogos sin ser creyentes, han coincidido en que la mejor escuela de delincuencia es el cine. Y por supuesto, que hay películas muy buenas para ver en familia, que además de entretener un rato, llevan a la reflexión y estimulan los valores y educan, así como también las hay cristianas.

No se trata de no ver ninguna película, es saber qué es lo que vemos y qué mensaje nos deja. Igualmente pasa con la T.V., que el 90% es basura para la mente. Y la Palabra de Dios dice que el creyente sólo es transformado por medio de la renovación de su entendimiento.
“…transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento…” Como creyentes, tenemos que guardar nuestra mente y dejar de alimentarla con basura; aliméntela con la Palabra. Si se renueva la mente, los pensamientos cambian, y cambian también las actuaciones de la persona.

ENTENDIMIENTO en la biblia se define como:
Ciencia, Conocimiento, Inteligencia, Mente, Prudencia, Sabiduría.
Y el principio de la sabiduría es el temor de Dios: Sal. 111:10.
El principio de la sabiduría es el temor de Jehová;
Buen entendimiento tienen todos los que practican sus mandamientos;…”
Y dice el Señor: “Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar;
Sobre ti fijaré mis ojos. No seáis como el caballo, o como el mulo, sin entendimiento,…” Sal. 32:8

Todo lo mundano que embote nuestros sentidos y nos haga perder la línea que separa lo bueno de lo malo, ya hay que desecharlo. De no hacerlo, es un creyente sin madurez que no ha ejercitado los sentidos en el discernimiento del bien y el mal. Heb. 5:13-14.
En el libro de Lev. 10:8-10, Jehová Dios le dice a Aarón y a sus hijos que no beban vino ni sidra para que se mantengan sobrios “para poder discernir entre lo santo y lo profano, y entre lo inmundo y lo limpio,…”
Los halagos del mundo son como el vino, le embotan los sentidos para que no entienda ni vea con claridad, por eso hay que estar alerta con la recomendación de Pedro: 1ª Pedro 1:13-16 “Por tanto, ceñid los lomos de vuestro entendimiento, sed sobrios, y esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado; 14como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia; 15sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; 16porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.”
Entendemos pues, que algunas de las cosas que muchos creyentes hacen todavía, es por ignorancia.
Juan nos hace claridad en esto cuando dice:
Sabemos que somos de Dios, y el mundo entero está bajo el maligno.
Pero sabemos que el Hijo de Dios ha venido, y nos ha dado entendimiento para conocer al que es verdadero; y estamos en el verdadero, en su Hijo Jesucristo. Este es el verdadero Dios, y la vida eterna.” 1ª Juan 5: 19-20.  
Cristo nos salvó y nos regeneró “por la renovación en el Espíritu Santo,” Tito 3:5; así que debemos vivir como personas regeneradas y salvadas y no como impíos todavía, gustando y practicando las obras del mundo. Nada tiene que ver la luz con las tinieblas.

Esta es la VIDA NUEVA en Cristo por el Espíritu Santo:

Col. 3:5-17: “Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos;…en las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas. Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas…, habiéndoos despojado del viejo hombre…, y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno,…Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados…La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros,…. Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor.”

Es imperioso que la iglesia no deje de insistir sobre la necesidad que tiene el creyente de apartarse del mundo y sus obras de maldad. Es un requerimiento bíblico y el testimonio de que hemos sido regenerados por Cristo, para Cristo. Apartarse no es esconderse, por el contrario, hay que alumbrar con la luz de Cristo.

Vístase con modestia y dignidad, hable como hijo, o hija de Dios, recordando siempre que somos embajadores del cielo; no perfore ni afee su cuerpo con pirsin o tatuajes; si ya tiene tatuajes, no se haga más; si tiene pirsin, quíteselos y no se haga ya más agujeros. No se ponga ni use todo lo que le ofrecen sólo porque está de moda, hay modas que nada tienen que ver con los y las creyentes.
Recuerde siempre que usted es la imagen de Dios, el templo vivo del Espíritu Santo.


Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. -No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.” Rom.12:1-2.

Hasta pronto, Dios les siga bendiciendo.

Orfilia Miranda Londoño.

miércoles, 11 de febrero de 2015

LA SANGRE REDENTORA

“…Y de Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre,
-y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre; a él sea gloria e imperio por los siglos de los siglos. Amén.” Apocalipsis 1:5-6

Solo en la sangre de Jesús hay redención; sin sangre no hay remisión de pecados.
Los sacrificios que se hacían en el antiguo testamento, en el viejo pacto, sólo eran una sombra o figura del sacrificio de Cristo en la cruz como cordero inmolado que derramaría su SANGRE en rescate por todos.

La última plaga sobre Egipto fue la muerte de los primogénitos, en una noche de terror y espanto que los egipcios jamás olvidarían.

En medio de las tinieblas de la noche fatídica, aparece la sangre de un cordero, como señal de salvación: sólo los que tenían la puerta de su vivienda teñida con la sangre del cordero se salvarían de la muerte al paso del Ángel exterminador, Éxodo cap.12; quedando así establecida la celebración de la Pascua cada año entre el pueblo hebreo, como un recordatorio de la liberación de la esclavitud y de los hechos portentosos de Dios, así como para testimonio de las siguientes generaciones.

Más adelante, Dios establece el Tabernáculo de reunión y los sacerdotes, el altar y los sacrificios.
Los animales para el sacrificio debían ser machos, sanos y sin defectos, físicamente perfectos; y sólo los sacerdotes podían ofrecer los sacrificios, por sí mismos, por su familia y por el pueblo.

Todo el capítulo 16 del Levítico, o llamado también libro de la Ley, nos relata cómo se debían hacer los sacrificios de expiación.
Era todo un ritual muy largo y complicado: el sacerdote entraba primero con dos animales, un becerro y un macho cabrío y con la sangre de estos debía purificarse y expiar por él mismo y purificar el altar y el tabernáculo; una vez terminado este ritual, hacía traer otro macho cabrío para cargarlo con los pecados de todos. (Leamos todo el capítulo).

Como ya dijimos, después de hacer la expiación por sus propios pecados, tomaba un chivo o macho cabrío, le imponía las manos en la cabeza y confesaba sobre él todos los pecados del pueblo de Israel y lo enviaba al desierto cargado con los pecados de todos para que se los llevara bien lejos. Luego se bañaba y entonces ofrecía el holocausto por todos.
Imaginemos por un momento, el reguero de sangre por todos lados, pues, él debía rociar con la sangre todo lo que quería purificar, incluyéndose a sí mismo y al pueblo.

Pero el pueblo volvía a pecar, entonces era necesario volver a hacer el sacrificio cada año; pues, este no era un sacrificio perfecto y definitivo. Sólo era la sombra del que venía.

Y así se repetía cada año hasta la venida de Cristo el Mesías, el Salvador, el Cordero Santo, Inmaculado, que se ofrecería por todos en sacrificio santo, perfecto, suficiente y de una vez para siempre.

La SANGRE REDENTORA de Cristo tiene PODER sobre las tinieblas, la muerte eterna y toda asechanza del enemigo. En ella tenemos victoria sobre el pecado; el acusador ya no tiene poder sobre nosotros los que le hemos entregado la vida a Cristo, y nos hemos sometido a su señorío. 
Ap. 12:10-11:
Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo; porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche.
-Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero….”

La SANGRE de Cristo nos limpia de todo pecado.
La SANGRE de Cristo es vida eterna, es sanidad física y espiritual, santifica y purifica.
La SANGRE de Cristo rompe toda cadena de esclavitud diabólica, destruye toda perversión sexual, masturbación, lesbianismo, homosexualidad, violaciones, adulterios, pornografía y todo vicio y adicción a sustancias alucinógenas y de alcohol.
¡¡No hay absolutamente nada que pueda quedar fuera del poder transformador de la SANGRE REDENTORA de Cristo!!

Sólo hay que tomar la decisión de entregarse a Cristo, confesar todos nuestros pecados y permitirle tomar el control de nuestra vida, creyendo que él ya lo hizo, que él ya venció en la cruz y obtuvo la victoria por nosotros.

Cristo ya exhibió a nuestros enemigos en la cruz y clavó en ella todos los decretos que había contra nosotros, Col.2:14; Siendo ya justificados por su SANGRE REDENTORA y constituidos hijos de Dios. Jn.1:12.

Cuando Pilatos dijo: Soy Inocente de la sangre de este Justo, allá vosotros. Todo el pueblo sin saber lo que decía, gritó: “Su sangre caiga sobre nosotros, y sobre nuestros hijos.” Mat. 27: 25. 
¡Bendita SANGRE! Cuando medito en este pasaje bíblico, se conmueve mi espíritu,… ¡el amor de Dios hacia nosotros es muy grande…! ¡No escatimó ni a su propio Hijo por nosotros, por usted y por mí!
El pueblo tenía razón: era necesario que su SANGRE REDENTORA cayera sobre nosotros. Sólo en su SANGRE REDENTORA, podemos ser salvos.

Que el Señor les continúe bendiciendo.

Orfilia Miranda Londoño.


“…..Y él me dijo: Estos son los que han salido de la gran tribulación,  y han lavado sus ropas,  y las han emblanquecido en la sangre del Cordero.”  

Ap. 7:14

martes, 13 de enero de 2015

CONSECUENCIAS DEL PECADO

Dios, habiendo creado todo perfecto, creó también al hombre perfecto, a su imagen y semejanza lo creó: Gén. 1:27  “Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.” 

Y les dio libre albedrío, voluntad, capacidad de pensar y tomar sus propias decisiones. Y en ese estado de perfección en que los creó, los bendijo y les ordenó fructificar y multiplicarse; les entregó la autoridad y señorío sobre la tierra. Gén 1:28 “Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.
¡Qué más hubiera podido desear el hombre, que Dios no le hubiera dado!
Gozaban de la presencia de Dios y hablaban cara a cara con él. Indudablemente, que eran felices: vivían en el Paraíso.

El pecado ha sido la tragedia más grande que le ha podido pasar a la humanidad, y que le ha acarreado las más terribles y funestas consecuencias.

El pecado, como desobediencia a Dios, se constituye también como acto de rebeldía contra el Creador del universo.
La rebeldía y desobediencia a Dios, es una forma clara y manifiesta de que el hombre tomó la decisión deliberadamente de gobernarse solo sin Dios; pero las consecuencias no se hicieron esperar en el ámbito espiritual y natural o físico:

En el ámbito espiritual:
-Se abrió un gran abismo entre Dios  y los hombres, entre el cielo y la tierra, de tal magnitud, profundidad y oscuridad, que si lo pudiéramos ver con los ojos de la carne, aullaríamos como lobos de terror y espanto.
-El hombre quedó solo y muy distante de Dios, sin ninguna comunicación con él.
-El hombre sufre una gran pérdida quedando en la total indefensión; se le cerró el entendimiento, no sólo al conocimiento humano, sino al espiritual, al punto que piensa o cree que es solo materia; que al morir todo termina y no hay nada más allá de la muerte.
-Su espíritu quedó muerto y por eso no puede percibir el soplo de Dios ni la eternidad que hay en él.
-Esta terrible ceguera o cerradura y oscuridad espiritual, lo han llevado a negar la existencia de su Creador y a negar toda evidencia de la misma creación divina.

-El hombre perdió todos los privilegios y la hermosura de la imagen de Dios, quedando totalmente desprovisto y desnudo de la vestidura de la gracia divina con la que había sido creado. Perdió la autoridad y el señorío, como ser superior de la creación de Dios. Por eso, cuando Dios le pregunta, por qué está escondido, él responde: “porque estoy desnudo.”  

En el ámbito natural:
La tierra quedó maldita, Gén.  3:17 “Y al hombre dijo:…maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida.”
-Bajo esa maldición, todos los animales se rebelan contra el hombre, le tienen temor, no lo respetan y lo atacan. Todo se volvió muy difícil para la sobrevivencia humana.
-Quedó expuesto al dolor, a la enfermedad y la muerte.
-Tiene que trabajar con cansancio y fatiga para ganarse el sustento para sí y su familia.
-Tiene que esforzarse en aprender y estudiar para adquirir conocimiento.
-Genera odios, guerras, divisiones y muchos problemas.
-Tiene que luchar en sus propias fuerzas y está expuesto a todos los embates de la naturaleza: huracanes, inundaciones, sequías y terremotos.  
-Quedó sujeto a la iniquidad y a toda concupiscencia de la carne y al dominio del diablo, el príncipe de este mundo.
-Finalmente, el hombre quedó sujeto a la muerte.

Ahora, ¿cómo podemos revertir todo este daño y recuperar el orden del universo y la familiaridad con Dios?
Déjeme decirle, que lamentablemente, esta situación no tiene reversa; nosotros no podemos hacer nada por nosotros mismos. ¡Absolutamente nada!
¿Y entonces?...Me dirá usted…Pero no hay nada que pueda hacer el hombre en su estado miserable, por sí mismo.
Pero le tengo una muy buena noticia:…yo sí se de UNO que ya hizo todo por nosotros:
¡JESUCRISTO! ¡El Hijo de Dios!
Él vino a la tierra a ofrecerse como víctima divina, santa, perfecta y suficiente, en sacrificio por nuestros pecados.
Él satisfizo ante la justicia del Padre, la deuda de todos los hombres y mujeres del mundo, gratuitamente y nos declaró inocentes y limpios de todas nuestras maldades.

Cristo lo hizo voluntariamente, se ofreció por amor y compasión hacia nosotros. Él con su sacrificio y muerte en la cruz, nos perdonó los pecados; anuló el acta de los decretos que había contra nosotros y los clavó en la cruz.
Col.2:14-15 Cristo,”… anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz, 15 y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.”
Sólo a través de de la cruz de Cristo podemos ir al Padre; ella es el puente entre Dios y el hombre.
Y su sangre derramada nos lavó de todo pecado. Al morir Cristo en la cruz, al momento de ser rasgada su carne por la muerte, también se rasgó el velo del templo que separaba al pueblo del lugar Santísimo, en señal de que ya somos libres en Cristo; ya no hay nada que nos separe de la comunión con el Padre. Allí termina el viejo pacto de sacrificios de animales. Cristo es el Nuevo Pacto, por él podemos entrar confiadamente ante el Padre, por la SANGRE derramada del Cordero inmaculado.

Entonces, ¿ya todo está listo?...NO. Hace falta que usted y yo recibamos esa salvación.
Para recibirla hay tres requisitos: CREER, RECONOCER Y RECIBIR.

CREER en Jesucristo como el Hijo de Dios que vino en carne humana para salvarnos.
RECONOCER que somos pecadores y necesitados de la salvación.
RECIBIR a Cristo y someternos a su Señorío.
Sólo así, podemos recibir la salvación y ser restituidos a la condición de hijos de Dios.
Juan 1:12 “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios.

El pecado o rebeldía contra Dios es mucho más grave de lo que pensamos; es desobediencia a los mandatos de Dios.
Dios en su Palabra nos ha dejado mandamientos o instrucciones para que tengamos una vida conforme al propósito que él tiene para nosotros; desobedecerlas, es rechazarle a él mismo. Por eso, la importancia que usted sepa qué es el pecado, sus consecuencias y qué hacer para salvarse.
Tener muy claro que usted mismo no puede hacer nada para salvarse: Solo en Cristo hay salvación.

Con todo respeto por usted mi amado lector, no quiero ofenderle, pero tengo que decirle que abra los ojos y revise en qué está usted creyendo para salvarse.

La congregación a la que asista, no es la que me preocupa; lo que importa es, qué doctrina está recibiendo y en lo que usted crea para salvación. 
A usted no lo salva rezar mucho a las estatuas de una iglesia, prenderles veladoras, visitar santuarios de rodillas o recibir indulgencias. Eso no es bíblico. Salmo 115. Tampoco confíe en que cuando muera los que queden lo salvarán con sus oraciones. La salvación es decisión suya solamente y se hace aquí.
La biblia, que es la Palabra de Dios, Palabra fiel y verdadera, dice que Jesucristo es el único Camino; Juan 14:6: “Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.”
Jesús no dice: Yo soy un camino, dice Soy el camino, está hablando de uno solo.
También dice que Jesús es la puerta: Juan 10:9 “Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos.” Tampoco dice Soy una puerta, porque al cielo sólo se entra por la única puerta que es Cristo.

No nos dejemos engañar con falsas doctrinas humanistas, que han suavizado tanto el pecado que ya a nadie le preocupa; se le llama error, fallas humanas y todos cometemos errores.
Nosotros no tenemos que juzgar al pecador ni condenarlo, le toca a Cristo que fue quien dio la vida por nosotros. Nosotros somos también necesitados de la misericordia, pero estamos en la obligación de enseñar y orar por otros para que también sean alcanzados con la salvación. En Rom. 3:23 dice que todos somos pecadores, por tanto, necesitados del perdón y de la salvación en Cristo.

Si usted que está leyendo, no ha recibido a Cristo, y ha sido tocado con este mensaje, en un acto de fe, pida perdón por sus pecados, dígale al Señor Jesucristo que usted necesita de su misericordia; dígale que usted le recibe como el Señor y salvador suficiente.
Luego comprométase a vivir como él manda en su Palabra y léala todos los días; ore diariamente y busque donde congregarse y que le enseñen la Palabra.

Pero si usted ya es creyente, háblele a otros sobre las consecuencias del pecado y de la necesidad de buscar al Señor. Dios les bendiga.

Orfilia Miranda Londoño
orfimilondo@gmail.com

Si tiene alguna necesidad especial de oración, puede hacérmelo saber y con mucho gusto.

Bendiciones.

sábado, 27 de diciembre de 2014

NO TEMAS PORQUE YO ESTOY CONTIGO

“No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.”  Is. 41:10

Nunca antes las noticias del mundo eran conocidas tan rápidamente, como lo es hoy día.
El avance de la tecnología ha hecho que más personas se enteren de todo lo que pasa en los lugares más remotos y de manera simultánea al suceso.
Gracias a la televisión, a la radio y a tantos artefactos de video, ya no dependemos de un diario escrito que llegue a nuestra puerta para enterarnos de las noticias de ayer.
Eso es bueno, la rapidez y eficiencia en las comunicaciones beneficia los negocios, la economía mundial y al desarrollo de los pueblos en sentido positivo, pero también nos pueden afectar mucho las noticias negativas que con tanta rapidez nos llegan de todas partes ya que, lamentablemente, los noticieros se enfocan más en las noticias negativas que en las positivas. Pocas veces dan bonitas noticias que nos llenen de esperanza y optimismo.

El mundo siempre ha estado y estará mal a causa del pecado y sus consecuencias, en unos lugares más que en otros, simplemente que no nos enterábamos tan fácil y tan rápido como en nuestros días y esto nos hace parecer que hoy hay más maldad que antes.

Desde luego que tenemos que entender, que a causa de la globalización, no sólo se intercambia economía, comercio, negocios, costumbres y modas, sino también el crimen y muchas formas de violencia.

El mundo con su sistema y los que están inmersos en él, viven preocupados por los vaivenes repentinos y se angustian porque no entienden los tiempos y viven sin esperanza.

Para los creyentes que tenemos la confianza puesta en Dios nuestro Padre y vivimos con la esperanza de una vida gloriosa después de la muerte, estamos confiados, haciendo lo que nos corresponde hacer y confiando en que Dios suplirá los que nos haga falta.

Cada día, el consumismo nos crea la necesidad de muchas cosas que no son indispensables para vivir; nos ha fabricado estatus sociales con esto y con aquello otro, que si no lo tienes, te descalifican y no eres una persona de “éxito.”
A esto le agregamos que cada año siempre hay nuevas alzas en todos los servicios, hay nuevos impuestos, y aumento en otros, sólo el salario no sube o sube muy poco.
Así mismo, cada fin de año la gente hace propósitos de muchas cosas… y que casi siempre, nunca los cumplen… Siempre será la misma historia todos los años… pero extrañamente, con miles de trabajos la gente logra sobrevivir cada año.

Pero el creyente no debe caer en esa trampa del enemigo para angustiarnos, para desenfocarnos de nuestra vida de fe que es lo que realmente tiene valor:
Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma?” Mat. 16:26.

Aunque parezca muy oscuro el panorama, no debemos temer porque el Señor conoce todas esas cosas; él está con nosotros; él prometió ayudarnos y nunca dejarnos: Isa 41:10
No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.”

Esta Palabra de confianza que el Señor nos da en este texto, ha sido mi soporte durante muchos años; con ella me he enfrentado a los momentos más duros de mi vida, y no estoy diciendo que no he flaqueado, muchas veces he sentido el desaliento y la tristeza como todos los humanos, pero esta promesa me ha levantado de nuevo y dado fuerzas para seguir el camino.
Escuchar estas palabras: no temas, no desmayes, soy tu Dios que te doy fuerzas, siempre te ayudaré, siempre te sustentaré,…¡es siempre! ¡todo el tiempo! Estas palabras deben tener un peso grande en la vida de nosotros los creyentes, los hijos de Dios.

De ninguna manera Dios nos está diciendo que huyamos de los problemas o que nos va a sacar de ellos, no; su promesa es de ayuda, de soporte, de darnos fuerzas, de sostenernos en los momentos de flaqueza cuando las fuerzas nos fallen para continuar el camino de la fe en medio de este mundo convulsionado y de antivalores, porque él es nuestro DIOS que nos esfuerza a hacer las cosas.
Jesús cuando oró al Padre, le pidió que guardara a sus seguidores que quedaban en el mundo, no que los sacara o los librara de estar en el mundo, sino que los sostuviera en sus embates allí donde estaban. Jesús sabía que por creer y recibir la Palabra de verdad, ellos iban a ser aborrecidos por el mundo. El mundo aborrece todo lo que no es de él y no le sirve.
Por lo tanto, nadie que diga ser creyente y discípulo de Jesús, pretenda ser aceptado por el mundo. 
Jn. 17:14-17
Yo les he dado tu palabra; y el mundo los aborreció, porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.
No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal.
No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.
Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad.”
   
Hay pues, una promesa de especial cuidado de Dios para los que le aman, para los suyos, para todos los que hemos depositado en sus manos nuestra vida creyendo en su Palabra. Para todos los que vamos pasando por este mundo, conscientes de que no pertenecemos a este sistema de tinieblas, de perversión y maldad.
Dios promete especial cuidado y su ayuda a los que creemos en su Palabra, y así vengan las noticias que vengan, estaremos confiados porque él es nuestro Dios que nos sostiene y nos esfuerza. ¡Bendiciones!

Orfilia Miranda Londoño
orfimilondo@gmail.com


¿Cuántos rechazos ha sufrido por ser seguidor de Cristo?
¿Qué tanto es aborrecido por el mundo....y.... cuánto aborrece usted al mundo?

   

          ¡UN FELIZ AÑO NUEVO 2015, LLENO DE BENDICIONES!

sábado, 20 de diciembre de 2014

TIEMPOS DE NAVIDAD

¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres! Lc. 2:14 
             
Para usted ¿qué es la navidad?

Para muchos, es tiempo sólo de fiestas y alegría, de abundancia de comida, licor y carnavales. O sólo tiempo de hacer compras, de paseos a la playa y reunión con familiares y amigos.
Para otros, es tiempo de tradiciones religiosas y regalos, pero pasada la época navideña, en enero todo vuelve a ser igual, nada ha cambiado en sus vidas. La navidad como nacimiento del Salvador, les dice muy poco.
Pero para los creyentes la navidad es un tiempo de alegría por la venida del Salvador a la tierra; es el tiempo del cumplimiento de la promesa del Padre; es el tiempo de la redención, el tiempo de la salvación.

Isaías 9:6 “Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.”

La venida del Mesías marcó el tiempo, dividió la historia de la humanidad en dos: antes de Cristo y después de Cristo.
Aceptemos o no, el nacimiento de Cristo no se puede ignorar, no se puede negar, como tampoco la humanidad lo podrá olvidar.
Que la biblia no dice en qué fecha nació Jesús, eso no importa; lo importante es que sí nació y lo confirma con toda clase de detalles. Lc.2:6-20. Que la biblia no dice que hay que celebrar el nacimiento de Cristo, tambien es cierto; pero tampoco dice que no podemos celebrarlo. Los Ángeles lo celebraron y se lo anunciaron a los pastores en la gran noche de Belén:

¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres! Lc. 2:14 
Los magos de Oriente tambien vinieron a verle y le trajeron presentes como a rey.

El nacimiento de Jesús el Hijo de Dios, el Salvador anunciado, es la esperanza de los creyentes, de todos aquellos que creen en él y le reciben como su Salvador personal y aceptan su señorío.
Cristo hoy es la centralidad de la iglesia, del pueblo de Dios.
Cristo es lo mejor del cielo que el Padre, en su amor compasivo por nosotros, envió a la tierra a ofrecer su vida por nosotros que éramos los que estábamos condenados a muerte eterna.
Cristo es el regalo de Dios a los hombres, que vino a cerrar la brecha abierta por el pecado entre Dios y los hombres.
Cristo es quien nos reconcilia con el Padre ofreciéndose como víctima perfecta y santa en un único sacrificio perfecto, santo y suficiente, una sola vez y para siempre por todos los hombres y mujeres que crean en él y le reciban.
Cristo es esa luz que alumbró, que resplandeció en medio de las tinieblas.

En Cristo pasamos de ser creaturas, a ser hijos de Dios, Jn.1:12; en él somos coherederos del reino de los cielos.
Cristo es lo Santo, lo puro lo perfecto, santificándonos, purificándonos y perfeccionándonos con su sangre mediante su sacrificio en la cruz.

La celebración de la Navidad NO es la celebración del cumpleaños de Jesús, porque Jesús no cumple años, como Dios, él es eterno y vive en la eternidad.

La NAVIDAD, es pues, el recordatorio del nacimiento del Salvador de nuestras almas y la debemos celebrar con acción de gracias, no debe ser una fiesta pagana, ni un pretexto para toda clase de desenfreno.
Reúnanse en su iglesia o con su familia, mediten en la Palabra con acción de gracias por nuestro Salvador. Lo que hagan, háganlo para el Señor porque por él vivimos, nos movemos y existimos.
                                                                      
                                                                     ***

A todos los lectores les deseo que tengan una linda noche de NAVIDAD en el Señor y un feliz AÑO NUEVO lleno de bendiciones.

                                                                     Orfilia Miranda Londoño   
                                 

Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor.” 
Lc. 2:10-11

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