domingo, 9 de marzo de 2014

EL DISCERNIMIENTO



El discernimiento es un tema del que poco se habla en la iglesia hoy día, a pesar de la importancia que tiene para la vida del creyente.
El discernimiento es la capacidad de saber distinguir entre el bien y el mal y saber escoger entre lo bueno y lo malo, la verdad y el error. El pastor John MacArthur, lo define así:
“El discernimiento no es más que la capacidad de decidir entre la verdad y el error, el bien y el mal. El discernimiento es el proceso de hacer una cuidadosa distinción en nuestro pensamiento acerca de la verdad. En otras palabras, la capacidad de pensar con discernimiento es sinónimo de una capacidad de pensar bíblicamente.”

El discernimiento es considerado también como una señal de madurez en la fe cristiana; si los creyentes no desarrollan la capacidad de discernir, están en alto riesgo de ser sacudidos por las olas y llevados de aquí para allá por todo viento de doctrina, Efesios 4:14.

Como creyentes, sabemos que estamos actuando con discernimiento, cuando nuestras acciones están conforme a la voluntad de Dios, expresada en su palabra. Entendemos que algo está mal enfocado, cuando se basa en una interpretación personal que no refleja el pensamiento de Dios ni su voluntad para la vida de los creyentes.
Sabemos que alguien actúa con discernimiento, cuando lo que dice o hace, no está en contravía con la palabra de Dios.
En la vida espiritual existe una sola forma de discernimiento, es dado por el Espíritu Santo, y siempre está en comunión con el pensamiento de Dios y su sabiduría. Se le llama discernimiento espiritual y es del que hablamos en este mensaje.

¿Está la iglesia de Cristo preparada para discernir los tiempos que vive hoy?
A través de la historia, la iglesia siempre ha sido y será infiltrada por falsos maestros que influencian la iglesia para que no crea en el evangelio de la gracia. De ahí la imperiosa necesidad de conocer y escudriñar las escrituras para identificar con claridad la sana doctrina de la falsa. Por lo tanto, es en la misma Palabra de Dios que usted y yo aprendemos a discernir, y somos responsables de buscar y adquirir ese discernimiento, 1ª Ts.5:21-22: “Examinadlo todo; retened lo bueno. -Absteneos de toda especie de mal.”
Debemos examinar todo lo que oímos, tomar lo bueno y desechar lo que no es verdad. Eso era lo que hacían los de Berea: “…recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así.” Hc.17:11.
Si una persona no tiene buenas bases en los principios de la fe y un criterio bien formado en la sana doctrina, es presa fácil de las falsas doctrinas y del engaño.

Estamos viviendo un momento crucial en la iglesia, la del neo-cristianismo o cristianismo liberal, que es parte de la estrategia de Satanás para destruir la iglesia, y lo está logrando con un alcance increíble, porque la iglesia se está debilitando en la doctrina bíblica.
Muchos de los profetas modernos, son como los fariseos del tiempo de Jesús, dicen representar a Dios, pero carecen de discernimiento para interpretar las escrituras, o las interpretan maliciosamente para alcanzar sus propósitos mercantilistas y malvados, y Satanás los está usando para que la gente no conozca la verdad y se salve. Jn. 8:31-32,Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.”

Los fariseos le pedían a Jesús señales más sobrenaturales que les impactara y pudieran ver si realmente él era quien decía ser. Hoy pasa igual, los cristianos andan buscando emociones fuertes, milagros y prosperidad para poder creer, menospreciando la Palabra que ella misma nos dice: No menosprecies las profecías: es decir, no menospreciemos las profecías escritas, las que están en la biblia. La profecía de hoy es la proclamación de lo que Dios ya dijo en la Escritura.

La iglesia de hoy carece de Discernimiento, por varias razones:
*Por debilitamiento de la claridad doctrinal y convicción espiritual: Hay debilitamiento de la enseñanza bíblica, porque muchos predicadores han borrado en esencia la verdad que la biblia establece en términos categóricos: no la confunde ni da otras opciones, porque la verdad es  absoluta. 1Pedro 2:1-2.
El discernimiento espiritual nos exige mantener con tenacidad las verdades bíblicas, Tito 2:1.
Sabiendo que la palabra de Dios, es absoluta y su doctrina no cambia, los valores bíblicos NO varían con la cultura, la época o la moda. Y para el cristiano la fuente única de su doctrina es la palabra de Dios, no lo que el mundo piensa y dictamina. Cuando se predica sin discernimiento, hay confusión respecto a lo que Dios es, a lo que Dios dice y a lo que él exige.
Hoy se enseña lo que la gente quiere oír y no lo que la iglesia necesita: 2Tim.4:3-4, “Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas.” Esto es exactamente lo que estamos viendo, las iglesias están llenas de gente sin conversión, tienen una verdad distorsionada sobre el plan de Dios, sobre Cristo y la gracia de la salvación.
Jn. 1:17Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo.”
*Es necesario pensar y discutir los contrastes: Hoy en nuestra sociedad, todo es relativo: cada persona tiene su propia verdad, incluso en la iglesia hay cristianos que tienen su propia opinión, respecto a la verdad doctrinal. Pero la biblia es absoluta porque el que habla es Dios mismo y su Palabra permanece para siempre. 1Ped.1:25.
Para que los inconversos se sientan cómodos en la iglesia, se les predica suavemente para que no perciban que lo que se les está enseñando es una verdad absoluta, 1Pedro2:6.
La iglesia del nuevo testamento no buscaban aceptación ni estaban preocupados en crear y aplicar estrategias de mercadeo para atraer adeptos; ellos estaban preocupados por entregar el mensaje de la verdad, de la salvación en Cristo.

*La interpretación incorrecta de la escritura: Un cristiano si desea adquirir discernimiento, debe conocer los principios básicos de interpretación bíblica. Debe darle la interpretación correcta en el contexto histórico y el objetivo del mensaje para hoy. “Procura con diligencia  presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.” 2Ti.2:15.
Debe también pedir al Espíritu Santo, Él obra en nosotros y nos lleva a la verdad como él la escribió. Su función en la iglesia y en la vida de cada creyente, es santificarnos y llevarnos siempre a la verdad.

*Falta de disciplina en la iglesia: ¡La iglesia debe mantener la santidad! Un cristiano en la iglesia no puede mantenerse en pecado y mucho menos tener ministerios a cargo. La iglesia debe confrontar el pecado y ayudar a levantar y a restaurar al pecador de acuerdo a Mat.18:15,17.
Hoy no se disciplina en la iglesia para no ahuyentar a los fieles. Es una mala práctica de mercadeo bien peligrosa. La iglesia no puede tolerar el pecado, porque seremos juzgados por Dios. 1 Ped. 4:17 “Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios?”
 Una iglesia que no exhorta sobre el pecado y no disciplina, es una iglesia sin discernimiento: Heb.12:8.

*Inmadurez Espiritual: Los cristianos de hoy tienen una experiencia de Dios muy pobre, buscan a Dios solo en campañas de milagros y aceptan cualquier cosa que les ofrecen; en el orden físico, siguen como niños, sin bases firmes por falta de doctrina que los ayude a crecer, “…para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error,” Ef. 4:14.
La iglesia de hoy no sabe discernir porque somos tardos para oír. He.5:11.
Estas son las principales causas del por qué la iglesia de hoy no tiene discernimiento.

Pero un cristiano que discierne, es un cristiano maduro, firme y con autoridad. Todo lo examina y lo pone a prueba a la luz de la palabra de Dios. Está alerta y en guardia permanentemente. No cree en todo lo que le enseñan como verdad. No pone “fe ciega” en nadie y no cae por ingenuidad.
Para los que conocen la historia, ahí está la experiencia del Caballo de Troya. Cayeron en manos de los enemigos por ingenuos, se confiaron y creyeron en las buenas intenciones de ellos. A nadie se le ocurre recibir un regalo de su enemigo sin desconfiar de él.
Así mismo Satanás se vale de cualquier estrategia para engañar. Siempre lo ha hecho. Constantino el emperador, ordenó que el cristianismo fuera la religión oficial y hoy vemos los resultados. Toda una estrategia maligna para destruir la iglesia. Veamos 2ªCor.11:14.
El Espíritu Santo, por medio de la palabra de Dios, nos alerta del peligro: 1ªTim.4:1; 2ªPed.2:1. La estrategia del enemigo es introducir  falsas doctrinas a la iglesia, algunas disfrazadas de amor y unificación congregacional; y sólo con muy buena base bíblica podemos refutar y contradecir a los falsos maestros. Y esto lo vemos a través del nuevo testamento. En Mateo 23:37 Jesús llama con nombre propio a aquellos que eran falsos entre los judíos. Y Pablo dice que la palabra mentirosa carcome como gangrena. 2ªTimoteo 2:17.
Una persona que tiene discernimiento, no predica lo que se le ocurre de su propio pensamiento, predica la verdad, no una verdad a medias, sino la verdad absoluta de la palabra de Dios.
Un predicador con discernimiento, al predicar no dice: “yo pienso,” siempre dice: “la biblia dice” porque es la Palabra de Dios la que enseña y no la suya.

¿Cómo puedo ser un creyente de discernimiento?
Pidiendo a Dios el discernimiento, siendo humilde, pidiendo sabiduría, obedeciendo y escudriñando permanentemente las sagradas escrituras.

*Pida el discernimiento: Yo debo desear el discernimiento y este viene como un deseo genuino de saber lo que la palabra dice. Yo debo desear entender lo que Dios dice. Lo que él me quiere revelar.

Humildad: En todo momento debo tener cuidado y reconocer con mucha humildad que puedo ser engañado. “Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?” Jer.17:9.

Buscar la Sabiduría: Debo buscar esa sabiduría en Dios solamente, “Porque Jehová da la sabiduría, Y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia.” Prov.2:1-5.
Un creyente que anhela el discernimiento debe tener un muy alto concepto acerca de la Escritura, no la puede menospreciar, o creer a medias. El discernimiento no es algo que viene por el solo hecho de leer la biblia así porque si. No. Debo orar y pedirlo a Dios; debo escudriñar la palabra, meditar en ella. No hay otra forma. Dios está dispuesto a darnos el discernimiento si se lo pedimos. Cuando Dios le dice a Salomón, pide lo que quieras que yo te dé, él pide sabiduría y discernimiento:
Da, pues, a tu siervo un corazón con entendimiento para juzgar a tu pueblo y para discernir entre el bien y el mal. Pues ¿quién será capaz de juzgar a este pueblo tuyo tan grande?” 1 Reyes 3:9. 
Y Stg.1:5, dice: “Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.”
Es el Espíritu de Dios el que nos enseña, nos revela y nos guía a la verdad. Jn.14:26  Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.”

Obediencia: La obediencia y fidelidad a Dios, mantiene en nosotros el discernimiento de la verdad. Un ejemplo de desobediencia con graves consecuencias lo encontramos en 1ª Reyes11:1-4; el hombre con más sabiduría y discernimiento registrado en la historia, la desobediencia lo llevó a la más abominable idolatría. Así mismo, el creyente desobediente destruye el discernimiento que Dios le ha dado y queda a merced de la apostasía y el engaño.

Estudio de la palabra: El discernimiento viene como consecuencia del permanente y diligente estudio de la palabra de Dios, unido a los anteriores elementos.
Dios en todos los tiempos, ha dotado a la iglesia de maestros firmes, que enseñen y expongan la palabra con autoridad y claridad como: Lutero, Calvino, Juan Wesley, Thomas Watson, Jonathan Edwards y muchos otros, que han sido maestros y centinelas de la palabra.

Recomiendo al lector(a) seguir escudriñando las citas siguientes para completar este estudio que le ayudará a comprender la importancia del discernimiento en la vida del cristiano y en la iglesia:
2 Timoteo 2:15; Colosenses 2:8,10; 1ªCorintios 2:9,14; Jn.8:32 y Mateo 7:15,Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces.”

2 Pedro 3:17Así que vosotros, ho amados, sabiéndolo de antemano, guardaos, no sea que arrastrados por el error de los inicuos, caigáis de vuestra firmeza.”
Y finalizamos con esta recomendación:
Ro.16:17-18Mas os ruego, hermanos, que os fijéis en los que causan divisiones y tropiezos en contra de la doctrina que vosotros habéis aprendido, y que os apartéis de ellos. Porque tales personas no sirven a nuestro Señor Jesucristo, sino a sus propios vientres, y con suaves palabras y lisonjas engañan los corazones de los ingenuos.” 
Pero si conocemos la Palabra, entonces podremos discernir la diferencia entre el justo y el malo, entre el que sirve a Dios y el que no le sirve.” Mal.3:18.
Espero que este mensaje les sea de bendición.

Dios les bendiga.                    

Orfilia Miranda L.



lunes, 17 de febrero de 2014

¡CUIDADO, LOS DÍAS SON MALOS!



Estamos viviendo en un tiempo en donde abundan las falsas doctrinas y la herejía.
Leía en días pasados, un mensaje del Vaticano, del que transcribo algunos apartes:

“A través de la humildad, la introspección y la contemplación orante, hemos adquirido una nueva comprensión de ciertos dogmas:
La iglesia ya no cree en un infierno literal, donde la gente sufre. Esta doctrina es incompatible con el amor infinito de Dios. Dios no es un juez, sino un amigo y un amante de la humanidad. Dios busca no para condenar sino para abrazar. Al igual que la fábula de Adán y Eva, vemos el infierno como un recurso literario. El infierno no es más que una metáfora del alma aislada, que al igual que todas las almas en última instancia, están unidos en amor con Dios…” “…Todas las religiones son verdaderas, porque son verdad en los corazones de todos aquellos que creen en ellos.” (Según el mensaje, cada uno tiene su propia verdad). “¿Qué otro tipo de verdad está ahí? En el pasado, la iglesia ha sido muy dura con los que consideró inmorales o pecaminosos. Hoy en día, ya no hay juicio. Como un padre amoroso, nunca condenemos a nuestros hijos. ¡Nuestra iglesia es lo suficientemente grande como para heterosexuales y homosexuales, para los pro-vida y los pro-elección! Para los conservadores y los liberales, incluso los comunistas son bienvenidos y se nos han unido. Todos amamos y adoramos al mismo Dios.
“…El catolicismo es ahora una religión moderna y razonable, que ha sufrido cambios evolutivos. Ha llegado la hora de abandonar toda intolerancia. Debemos reconocer que la verdad religiosa evoluciona y cambia. La verdad no es absoluta o grabada en piedra. Incluso los ateos reconocen lo divino. A través de actos de amor y caridad el ateo reconoce a Dios como bueno, y redime su alma, convirtiéndose en un participante activo en la redención de la humanidad.” (El énfasis es añadido).

Cuando leí esto, me sentí preocupada por las personas que reciben estas herejías, las creen y se pierden; pero no me sorprendió mucho porque ya se lo había escuchado hace 30 años a un teólogo en una conferencia de “Teología moderna.”

Todas estas doctrinas de herejía, lo que nos demuestra es que estamos en una época bien difícil para los creyentes y la biblia nos alerta acerca de este tiempo: Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos.” Efesios 5:15.
Aquí la Palabra nos exhorta a revisar qué clase de vida llevamos como creyentes en Cristo, y a estar muy atentos a cualquier engaño; a que aprovechemos bien el tiempo andando en sabiduría, estudiando y escudriñando las Escrituras, contendiendo por la sana doctrina para no dejarnos desviar del camino de la salvación. No tengamos miedo de rechazar la falsa doctrina venga de donde vengan.  
Estos pensamientos anti bíblicos que niegan verdades absolutas de la biblia, como la salvación por la fe en Cristo, y no por otros medios; la necesidad del arrepentimiento, el juicio de Dios y la existencia del infierno; que niegan la verdad de la palabra de Dios como verdad absoluta, afirmando que todas las religiones son verdaderas, incluso el satanismo, son otra mentira de Satanás que es astuto y como padre de la mentira, miente desde el principio:
“El ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira.” Juan 8:44.
Cristo fue muy preciso cuando dijo: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.” Jn.14:6. Él no dijo, Yo soy un camino de tantos que hay.

Recuerdo que en los años 80, en Colombia, todos los sacerdotes de una diócesis debían ir a Roma a actualizarse en teología, en la “Gran Pontificia de Roma.” Pero hubo un sacerdote ya bastante mayor, que se negó a ir y dijo: “No, si voy a eso, pierdo la poquita fe que me queda; prefiero quedarme desactualizado.”
La “Teología Moderna,” es muy peligrosa, suprime principios bíblicos y enseña herejías; y esto no solo sucede en la iglesia católica, lamentablemente, hoy día, estas corrientes teológicas están permeando en muchas congregaciones que se siguen llamando evangélicas o cristianas.

Tratar desde la perspectiva humana de escudriñar y resolver los misterios de Dios; de definir a Dios en su naturaleza Divina, en su eternidad, santidad, sabiduría, su poder y omnisciencia, es prepotencia del hombre; nos quedaríamos cortos en lo que pudiéramos decir, porque Dios, el Eterno, el Creador del universo, quien existe por Sí mismo, que es “increado” y en quien todo existe y se sostiene, es GRANDE en Sí mismo, lo llena todo y lo abarca todo; nada existe fuera de él. ¡EL ETERNO Y SANTO DIOS, no tiene definición!

DIOS, como SER SUPREMO, está fuera del alcance de cualquier definición en que lo pretenda encerrar la mente humana: así de simple, porque DIOS es el Creador y el hombre la creatura.
Siendo Dios INFINITO, y el hombre finito, tratar de comprender la eternidad, la magnitud y los dominios de Dios, es como pretender recoger toda el agua del océano en un pequeño estanque.

Lo que Dios quiso en su sola soberanía revelarnos de él, ya lo hizo en la revelación de su Hijo Jesucristo: Jn.14:9 "Jesús le dijo: ...El que me ha visto a mí, ha visto al Padre;" Y  Lc.10:22- 24, “Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre; y nadie conoce quién es el Hijo sino el Padre; ni quién es el Padre, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar.
23Y volviéndose a los discípulos, les dijo aparte: Bienaventurados los ojos que ven lo que vosotros veis; 24porque os digo que muchos profetas y reyes desearon ver lo que vosotros veis, y no lo vieron; y oír lo que oís, y no lo oyeron.
Visto lo anterior, sin embargo, me atreveré con temor reverente, a citar algunas otras de sus características y atributos de su esencia y naturaleza Divina:

Dios es inmutable, DIOS NO CAMBIA:
Dios sigue siendo eterno y Santo, tres veces Santo, es Soberano, perfecto y en él no hay mudanza ni indicios de que él haya variado o cambiado en el transcurrir de los siglos y su Palabra lo confirma:
Santiago 1:17 “Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.”
Los hombres son los que hoy dicen una cosa y mañana otra. Cambian de forma de pensar y de actuar, según sean influenciados por el medio, o el tiempo y la moda.

Dios tiene Palabra de VERDAD:
Su Palabra es absolutamente cierta y verdadera, no miente como los hombres, y no cambia de parecer de un día a otro.
Números 23:19 “Dios no es hombre, para que mienta, Ni hijo de hombre para que se arrepienta. El dijo, ¿y no hará? Habló, ¿y no lo ejecutará?”
Y si Dios es inmutable, y no cambia, entonces NO EVOLUCIONA, es el mismo ayer, hoy Y POR SIEMPRE. Heb. 13:8 “Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos.”
 Él siempre está en tiempo presente, para él no existe el tiempo como lo es para nosotros:
 2Ped. 3:8 “Mas, oh amados, no ignoréis esto: que para con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día.” Por lo tanto, decir que “la verdad religiosa puede cambiar y evolucionar,” es cierto, cualquier religión puede hacerlo; pero NO la verdad de la Palabra de Dios, que permanece porque Dios no cambia y es más que una religión.

DIOS ES TRES VECES SANTO:
Ese, tres veces Santo, en la biblia, es un énfasis de la santidad de Dios. Nos da una idea de la alta perfección moral de Dios, que con la mente humana, no alcanzamos a comprender ni a imaginar la grandeza, la anchura, ni la altura, ni la profundidad de su Santidad, así como tampoco hay palabras que alcancen a dar una definición de su santidad y su esencia.

Como criaturas suyas y como creyentes, es muy poco lo que le ofrecemos a Dios de alabanza y adoración. Más bien, somos irreverentes y confianzudos en el trato hacia Él. Una cosa es acercarnos a él con la confianza de hijos al Padre amoroso y tierno, y otra muy distinta es referirnos a Dios de cualquier manera con palabras y términos irrespetuosos como estos: “el mán de arriba,” “el hombre del segundo piso,” “el jefe,” “el parce” y muchos más que se escuchan.
Éstos no son términos adecuados ni reverentes para referirnos a Dios; él no es igual a nosotros y merece nuestro amor, respeto, veneración y adoración. Necesitamos tener la visión correcta de Dios, alto y sublime; de su perfección moral y de su pureza que debe ser vista como es debido.

Sólo Dios es digno de adoración; y la biblia en varios pasajes nos muestra la reverencia y el respeto con que le adoran los serafines y los seres celestiales:
Is. 6:2-3Por encima de él había serafines; cada uno tenía seis alas; con dos cubrían sus rostros, con dos cubrían sus pies, y con dos volaban. Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria.”

Ap. 4:8Y los cuatro seres vivientes tenían cada uno seis alas, y alrededor y por dentro estaban llenos de ojos; y no cesaban día y noche de decir: Santo, santo, santo es el Señor Dios Todopoderoso, el que era, el que es, y el que ha de venir.”

Ap. 15:3, “Y cantan el cántico de Moisés siervo de Dios, y el cántico del Cordero, diciendo: Grandes y maravillosas son tus obras, Señor Dios Todopoderoso; justos y verdaderos son tus caminos, Rey de los santos. 4¿Quién no te temerá, oh Señor, y glorificará tu nombre? pues sólo tú eres santo; por lo cual todas las naciones vendrán y te adorarán, porque tus juicios se han manifestado.”
Sal. 22:3 “Pero tú eres santo, Tú que habitas entre las alabanzas de Israel.”
Sal. 77:13 “Oh Dios, santo es tu camino; ¿Qué dios es grande como nuestro Dios?”
Suficiente ilustración para entender cuánto respeto, veneración, agradecimiento y adoración debemos al Dios Altísimo.

Dios es Uno, Soberano y ETERNO:
En nuestra mente limitada, finita, no alcanzamos a entender la eternidad de Dios. Él mismo dijo a través del profeta Is. 46:9-12:
Acordaos de las cosas pasadas desde los tiempos antiguos; porque yo soy Dios, y no hay otro Dios, y nada hay semejante a mí, 10que anuncio lo por venir desde el principio, y desde la antigüedad lo que aún no era hecho; que digo: Mi consejo permanecerá, y haré todo lo que quiero; 11que llamo desde el oriente al ave, y de tierra lejana al varón de mi consejo. Yo hablé, y lo haré venir; lo he pensado, y también lo haré.
12Oídme, duros de corazón, que estáis lejos de la justicia: 13Haré que se acerque mi justicia; no se alejará, y mi salvación no se detendrá. Y pondré salvación en Sion, y mi gloria en Israel.”
Este solo texto encierra varias de sus características de su esencia como Dios único:
Es Dios desde siempre, presente en todo, Sabio, él es el único Dios que ha existido desde los siglos y por los siglos, consejero, soberano, poderoso, lo que decreta lo hace, es Dios de gloria y salvación.
Si en Dios no hay mudanza, su palabra tampoco cambia:
Mat 24:35 “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.”

Apoyados en la Palabra de verdad, ahora volvamos al comienzo del mensaje:
Negar la existencia del infierno es decirle a Dios mentiroso; es negar también la existencia del cielo, su justicia y la vida eterna; es negar la palabra de Dios; y ¿qué sentido y explicación tendría el que el Hijo de Dios, Jesucristo, viniera a morir por nosotros si no existiera el riesgo de condenación eterna? 

Como vemos, esta es otra artimaña y mentira de Satanás. Y la pone en la boca de personas con liderazgo y autoridad notables para que el daño sea mayor.
Desde su caída del cielo, Satanás ha luchado siempre contra Dios, y contra la obra más amada de Dios: el hombre. (Género humano) Jr. 31:3 “Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia.” Él nos odia porque para él no hay misericordia ni perdón.
Desde el principio su intención siempre ha sido destruir al hombre; lo hizo desobedecer en el Edén y por seguir el camino de la maldad, fue destruido con el diluvio mas tarde; quiso destruir al pueblo escogido, Éxodo 1:15-16; quiso estorbar la salvación al tratar de matar a Jesús recién nacido en Belén; después lo tentó tres veces en el desierto; usó la boca de Pedro para persuadirlo de que no fuera a la cruz; y como todos sus planes le han fallado, hoy ataca a la iglesia con la herejía y la apostasía; desmiente la Palabra y sigue usando toda clase de artimañas para arrastrar a los hombres y mujeres al pecado y a la condenación eterna.
Qué mejor arma de destrucción que la confusión. La confusión lleva a la duda, la duda lleva a la dureza del corazón y a la incredulidad. Las personas se vuelven indiferentes y rechazan a Cristo el Salvador y ya las tiene en su mano.

El creyente tiene que estar muy atento, Satanás está desesperado haciendo todo lo que sea por arrastrar a todas las almas que pueda, porque sabe que le queda poco tiempo.
Él sabe que en Cristo está vencido, destruido y condenado, destinado al lago de fuego por toda la eternidad con todos aquellos que le obedecen.

La presencia de Cristo en el mundo es muy fuerte para el enemigo de nuestras almas; él sabe que Cristo vino a salvarnos y a destruirlo, Heb. 2:14:
 Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo, 15y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre.”
Cristo, pues, puso fin a esta esclavitud del pecado, rescatándonos de la muerte y dándonos nueva vida en él. En Cristo somos libres ahora; él vino a destruir en la cruz las obras del diablo.
1Jn.3:8 “…Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo.”
Para el diablo no existe la misma oportunidad que tenemos nosotros de salvación, por eso nos odia y quiere devorarnos. Estemos muy atentos, la biblia nos alerta: 1Pe 5:8,
“Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar;”
La forma efectiva para mantenerlo lejos de nosotros, es permaneciendo firmes en la fe y sometidos consciente y decididamente, al señorío de Jesucristo.
Sat. 4:7 “Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.”

Finalmente, tengo que decir, que si estamos viviendo días malos y peligrosos, también nos tocó vivir en un tiempo de privilegio: en el tiempo de la gracia de la salvación. A los antiguos no se les dio la revelación de Cristo ni se les dieron indicios de lo que está por venir:
Ef. 3:5 “…misterio que en otras generaciones no se dio a conocer a los hijos de los hombres, como ahora es revelado a sus santos apóstoles y profetas por el Espíritu…”

1 Cor. 2:9-10 “Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó,
Ni han subido en corazón de hombre, Son las que Dios ha preparado para los que le aman.
Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios.”

¡Animo y adelante! Si Cristo está con nosotros, ¿quién contra nosotros? Bendiciones.

Orfilia Miranda L.

martes, 28 de enero de 2014

VOLVAMOS A LA SENDA ANTIGUA-2



“Volvamos a la senda antigua” fue el tema con que inicié este blog el 7 de febrero del 2012.

Mi principal motivación para abrir este blog, fue el dolor y la tristeza que siento de ver cómo la mayoría de las iglesias hoy se desviaron del verdadero evangelio de Jesucristo. 

Se desviaron del camino de la CRUZ que nos enseñó Cristo y se han ido por otros atajos, que precisamente, no conducen al reino de Dios, sino al reino de la vanagloria y de la lujuria de la carne.

Hoy a dos años de estar escribiendo en este blog, sentí en mi corazón la necesidad de reeditar este tema y refrescar la invitación que Dios nos hace a retomar el camino correcto de la santidad que es el único que nos lleva a la salvación eterna.

La lucha con el pueblo de Israel fue siempre su inconstancia para obedecer a Dios. Cada que se desviaban del camino, Dios los llamaba a través de los profetas para que reconsideraran y se volvieran al arrepentimiento, pero muchas veces el pueblo no obedecía y se hacía castigar severamente, a veces con destrucción. Dios no quería hacer eso, pero era la única forma de hacerlos volver y que no perecieran.

En una de estas tantas rebeldías Dios les dice por medio del profeta Jeremías:
“¿A quién hablaré y amonestaré, para que oigan? He aquí que sus oídos son incircuncisos, y no pueden escuchar; he aquí que la palabra de Jehová les es cosa vergonzosa, no la aman.Jer. 6:10.

Dios que es misericordioso y sabe lo que les viene, les da otra oportunidad y vuelve a enviar al profeta a decirles:
“Así dijo Jehová: Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cuál sea el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso para vuestra alma. Mas dijeron: No andaremos.” Jeremías 6:16.

Hoy también, muchas congregaciones enteras se han rebelado y extraviado del camino del verdadero evangelio; han desafiado a Dios diciéndole, no andaremos por aquí y han cerrado la biblia diciendo que está anticuada, que muchas de las historias de la biblia son fábulas y que la biblia no motiva al amor.
Han escrito su propio evangelio de “motivación sicológica,” de “metafísica” y de “poder mental” que todo lo puedo, de “prosperidad,” y “sólo amor;” nada de asustar a la gente hablándoles del pecado, del juicio de Dios y del infierno. Nada de hablar del arrepentimiento y de la cruz de Cristo. 

Escuchaba hace días a un predicador decir: “La predicación sobre el pecado y el castigo eterno ya no se usa; hay que predicar palabra nueva, palabra fresca, renovada, con terminología moderna que dé esperanza y no miedo y temor; Dios es puro amor, él no está con libreta en mano a ver qué hacemos mal para apuntar y mandarnos al infierno; él es Dios de amor que nos ama tal como somos, no nos pide cambios porque él sabe que somos débiles. El pecado no nos debe preocupar porque ya fue clavado en la cruz,” es decir, puede pecar tranquilo, así lo entendí yo. 
Otros están negando la existencia del infierno, de Satanás y sus ángeles.
Otros están enfocados en las riquezas y prosperidad material diciendo que, si somos hijos del rey, tenemos que vivir como príncipes con todo de lo mejor, en mansiones lujosas, carro último modelo y viajes. Sustentan que si un creyente se enferma o pierde el trabajo y tiene necesidades económicas es por falta de fe o tiene pecados que le abren puertas al diablo y este lo arruina porque está fuera de la bendición y la prosperidad de Dios.

Otras congregaciones son discotecas completas que nada tienen que envidiarle al mundo; abunda el entretenimiento y muchas actividades, pero pasan años y los miembros no han tenido ningún cambio de vida ni crecimiento espiritual y tampoco conocen la Palabra.

Hoy, igual que al pueblo de Israel en el Antiguo Testamento, el Señor le pide a la iglesia que se detenga y revise la senda por donde está caminando.
Hoy Dios le pide a la iglesia que retome el camino que le marcó Jesús, el camino del genuino evangelio.
Hoy Dios está diciendo: Paraos en los caminos de las distintas teologías modernas y preguntad por el camino de la cruz, de la redención, del sacrificio y muerte de Cristo por ti y por mí; “El discípulo no es más que su maestro, ni el siervo más que su señor. Mat 10:24.
También dijo Jesús: Mat 8:20 Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar su cabeza.
Este es el evangelio de Jesús, no la falsa doctrina de prosperidad material escandalosa. Si Dios nos da riquezas, gloria a Dios por ellas, seamos agradecidos y buenos administradores; y si no las tenemos, igual, glorifiquemos al Señor estando contentos con lo que él nos da. Él no vino a morir por nosotros para que seamos ricos, sino a salvarnos de la muerte eterna por el pecado.
Por eso, él hoy nos dice: preguntad por el camino verdadero de la salvación, retomadlo y caminad por él.
Dejemos ya la senda de la mediocridad, la senda del evangelio liviano y deformado y caminemos por las sendas de Jehová, que sí son seguras, porque: “Todas las sendas de Jehová son misericordia y verdad, para los que guardan su pacto y sus testimonios.” Sal.25:10.

Retomemos la senda antigua de vida de oración y de santidad que dejamos y confesemos el pecado, solo cuando declaramos el pecado al Señor, podemos tener descanso y paz en nuestra alma, Salmo 32:3-5.

Muchos después de haber conocido al Señor y de haberse congregado por algún tiempo, han retrocedido, se han desviado del camino que lleva a la vida eterna y han vuelto a las sendas del mundo, del pecado y de la muerte; se encuentran desanimados, y posiblemente también, algunos habrán querido volver, pero el mal testimonio los desanima más, sintiendo que es inútil intentarlo de nuevo.

Todavía estamos a tiempo de escuchar el llamado de los profetas de la Palabra auténtica, de la sana doctrina y retroceder; no seamos duros de corazón y tercos como el pueblo de Israel que dijeron: NO andaremos.
No seamos obstinados al dulce y amoroso llamado del Señor, como también dice Jer. 6:17: “Puse también sobre vosotros atalayas, que dijesen: Escuchad al sonido de la trompeta. Y dijeron ellos: No escucharemos.”
¡Qué duro era el corazón de ese pueblo! Ser capaces de resistir a Dios, podríamos decir, pero hoy es igual. Su pueblo de este tiempo, la iglesia, también ha abandonado la senda trazada por el Señor y anda cada cual por su propio camino.

Amados(as), los que todavía están dentro de estas congregaciones que acabamos de describir, Dios también les está haciendo hoy esta invitación, a detenerse y examinar el camino que llevan y retomar la senda que dejaron con la confianza de que en el corazón de Dios encontrarán un derroche de misericordia y de perdón para con todos aquellos que se arrepienten y le buscan de todo corazón y obedecen su Palabra. ¡Qué hermoso es el amor de nuestro Dios!
No nos resistamos a los últimos llamados que nos está haciendo hoy el Señor todavía.

El Señor quiere una iglesia fiel, que no fornica con el mundo; una iglesia pura, santa, vestida con vestidura blanca que ha sido lavada con la sangre del Cordero, y perseverante hasta el día de su venida. Ap. 3:5 y 7:14. El Señor está a punto de aparecer en las nubes lleno de gloria y majestad, que nos encuentre fieles esperándole.
Déjate enseñar el camino y la senda en que debes andar, Salmo 32:8. Clama hoy con el salmista: “Muéstrame, oh Jehová, tus caminos; enséñame tus sendas. Encamíname en tu verdad, y enséñame, porque tú eres el Dios de mi salvación.” Salmo 25:4-5. Amén.

Amado hermano(a), si tu situación es de los que se han apartado, te invito pues, a cobrar ánimo, a renunciar al pecado, a reconciliarte con el Señor nuevamente y a buscarle de todo corazón; haz un alto en tu camino y “mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cuál es el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso para vuestra alma. Jer.6:16

Les dejo pues, con esta palabra para meditar:
“Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cuál sea el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso para vuestra alma. Mas dijeron: No andaremos.” Jeremías 6:16.

Jer. 6:17 “Puse también sobre vosotros atalayas, que dijesen: Escuchad al sonido de la trompeta. Y dijeron ellos: No escucharemos.” 
¡NO te resistas al Salvador!

Dios les bendiga.

Orfilia Miranda Londoño                              


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