viernes, 12 de julio de 2013

JUDAÍSMO Y CRISTIANISMO



Pablo y Bernabé se encuentran de regreso en Antioquía, después de terminar su primer viaje misionero, en el que visitaron varias ciudades de la provincia romana de Galacia: Iconio, Listra y Derbe. (Hechos cap. 13. y 14).

Al poco tiempo de su regreso, Pablo fue acusado por algunos cristianos judíos de suavizar el cristianismo, para hacerlo más favorable a los gentiles.
Estos cristianos judíos no estaban de acuerdo con las enseñanzas de Pablo sobre el evangelio de la gracia, que decía que los gentiles no tenían que cumplir con muchas de las leyes religiosas, que los judíos habían obedecido por muchos siglos.

Algunos de los acusadores lo habían seguido a varias de las ciudades de Galacia, contradiciendo la enseñanza de Pablo, diciendo a los gentiles que se habían convertido por la palabra de Pablo, que había que circuncidarse y cumplir todas las leyes judías y sus costumbres para ser salvos. Según ellos, los gentiles debían convertirse en judíos para poder ser cristianos. En respuesta a estas acusaciones, es que Pablo escribe esta carta a las iglesias de Galacia.
En ella, él explica que por cumplir con las leyes del Antiguo Testamento o las leyes judías, no se obtiene la salvación. Una persona es salva solo por gracia mediante la fe en Cristo.

G.1:3-5 El plan completo de Dios fue salvarnos por medio del sacrificio de Jesús, Sacrificio perfecto y eterno. Por él hemos sido rescatados del poder de este mundo malvado; un mundo gobernado por Satanás, lleno de maldad, crueldad, tragedia, y tentaciones. Ser rescatados de este mundo perverso no significa que hemos sido sacados fuera de él, sino que ya no estamos esclavizados a él.
1:6 “Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente.”
 
Pablo está sorprendido de ver con qué facilidad las personas que ya escucharon el mensaje del evangelio verdadero que él les enseñó y habían creído, estén ahora prestando oído a estas doctrinas erróneas de los cristianos judaizantes. 1:7No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo.” Pablo deja claro que sólo hay un evangelio: el evangelio de Cristo. Si alguien aparece diciendo otra cosa, es falsa doctrina o “evangelio pervertido” como lo llama él en esta carta a los Gálatas.

Hoy más que nunca, debemos tener mucho cuidado con todo lo que oímos. Igual que en el tiempo de Pablo, hoy existen corrientes de cristianos judaizantes que andan confundiendo a los creyentes infantiles en la fe, con la misma doctrina de error que enseñaban los enemigos de Pablo.
Vienen enseñando que los cristianos tienen que cumplir la ley y las tradiciones de los judíos para ser salvos. Insisten en que hay que aprender hebreo como requisito para poder interpretar las escrituras de sus originales. Insisten en volver al sábado como día de reposo, la prohibición de ciertos alimentos y todo aquello que ya fue eliminado por Cristo en la cruz del calvario. Asimismo, dicen que la biblia que usan los cristianos, hoy no es la verdadera, que el libro que se debe estudiar es la Torá.

El judaísmo cristiano acepta la obra salvadora de Cristo, pero mantiene viva toda la ley antigua con sus tradiciones, costumbres y ritos judíos. Para ellos la Torá o Pentateuco, que son los cinco primeros libros de la biblia, como su nombre lo indica, es su libro fundamental.
Y aunque esta corriente de judaizantes se llamen cristianos, es claro que están confundidos y en error, y están llevando a su mismo error a todos aquellos que acepten sus doctrinas.
1:8 “Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema.”
1:9  Como antes hemos dicho,  también ahora lo repito: Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema.” Sea maldito. Esto es lo que significa. Todo aquel que enseñe alguna doctrina contraria al evangelio de Cristo, "es un maldito."

A Pablo no le interesa perder la simpatía de algunos amigos por no estar de acuerdo con ellos; él no está buscando la aprobación de los hombres sino la de Dios; como tampoco, no está buscando agradar a los hombres sino a Dios. 1:10 ¿Busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo.” Es claro, que si agradamos a los hombres, con seguridad no estamos agradando a Dios.
1:11-12 “Mas os hago saber, hermanos, que el evangelio anunciado por mí, no es según hombre; pues yo ni lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo.”

El malestar de Pablo aquí, era que otros estaban distorsionando el evangelio de la gracia y la sana doctrina que él había enseñando sobre la salvación por la fe en Cristo, devolviendo a los nuevos creyentes a la esclavitud, al cumplimiento de costumbres, tradiciones y ritos judíos, especialmente el rito de la circuncisión, poniendo la ley por encima del sacrificio de Cristo, es decir, que la fe en Cristo no es suficiente.
Este mensaje daña y niega la verdad de las buenas nuevas de que la salvación es un regalo de Dios, y no una recompensa por las obras.
Es maravilloso saber que Cristo Jesús permitió que la salvación estuviera disponible para todas las personas, no sólo para los judíos que al fin y al cabo, muchos de ellos ni la recibieron porque no creyeron en Jesús.

Tengamos mucho cuidado con los que nos quieren fascinar con doctrinas que dicen que se requier algo  más que la fe en Cristo para obtener la salvación. Cuando la gente establece requisitos adicionales para la salvación, están negando el poder de la muerte y de la sangre de Cristo derramada en la cruz. Gal 3:1-5. "¡Oh gálatas insensatos! ¿Quién os fascinó para no obedecer a la verdad, a vosotros ante cuyos ojos Jesucristo fue ya presentado claramente entre vosotros como crucificado? V2 Esto solo quiero saber de vosotros: ¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la ley, o por el oír con fe? V.3 ¿Tan necios sois? ¿Habiendo comenzado por el Espíritu, ahora vais a acabar por la carne? v4 ¿Tantas cosas habéis padecido en vano? Si es que realmente fue en vano. V 5 Aquel, pues, que os suministra el Espíritu, y hace maravillas entre vosotros, ¿lo hace por las obras de la ley, o por el oír con fe?”
Sólo hay un medio dado por Dios para el perdón de nuestros pecados: ¡Jesucristo! Ninguna otra persona, método o ritual puede dar vida eterna a una persona.

Algunos piensan que todas las religiones son igualmente válidas para ir a Dios. En una sociedad tan liberal la gente tiene derecho a tener sus propias opiniones religiosas, pero eso no significa ni garantiza que sus ideas sean correctas. Dios no acepta religiones hechas por el hombre como sustituto de la fe en Jesucristo. Él ha provisto un solo camino: Jesucristo. Jn.14.6 “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.”

Aquellos que confundían a los creyentes de Galacia, eran cristianos judíos radicales, que no querían desprenderse de sus antiguas creencias, y seguían insistiendo en que las prácticas del Antiguo Testamento, tales como la circuncisión y las restricciones en la comida, eran requeridas para todos los creyentes en Cristo. Debido a que estos maestros querían cambiar a los cristianos gentiles en judíos, es que son llamados judaizantes.

Los cristianos de Galacia casi todos eran griegos, y no estaban familiarizados con las leyes y costumbres judías. Los judaizantes pertenecían a una corriente extremista de cristianos judíos. Ambos grupos creían en Cristo, pero sus estilos de vida eran totalmente diferentes.

La verdad distorsionada a veces es mucho más difícil de percibir que la mentira abierta. Los judaizantes estaban deformando la verdad acerca de Cristo. Decían seguirle, pero negaban que la obra de Jesús en la cruz fuera suficiente para la salvación. Por eso Pablo se vio en la obligación de denunciar enfáticamente la perversión del evangelio de Cristo por parte de los judaizantes: “Si aun un ángel del cielo viene y predica otro mensaje, debe ser «anatema.” Si un ángel vino a predicar otro mensaje, no debió haber sido del cielo, no importa su apariencia. Satanás y sus ángeles también pueden tomar apariencia de ángeles de luz para engañar. 2 Corintios 11:14-15.
El mensaje evangélico no debe ser cambiado nunca, porque la verdad del evangelio nunca cambia.

Muchos de los que predican el evangelio hoy, están más preocupados por agradar a los que los escuchan, y menos preocupados, por si lo que predican, se ajusta a la verdad de la Palabra de Dios y de la salvación en Cristo.
1.10 ¿Dedicamos nuestra vida a tratar de agradar a otros? Pablo tuvo que hablar con firmeza a los cristianos en Galacia porque estaban en serio peligro. No se disculpa por sus palabras directas, sabía que no estaría sirviendo fielmente a Cristo si permitía que los cristianos de Galacia siguieran en la senda equivocada.
No temamos ser aislados o rchazados, incluso por alguos creyentes, por no aceptar añadidos al evangelio del Señor. Pidamos a Dios que nos dé el valor necesario para buscar siempre su aprobación y no la de los hombres.

Dios les bendiga y hasta pronto.

Orfilia Miranda L.


viernes, 21 de junio de 2013

¡¡PUEBLO CREYENTE, ABRA LOS OJOS Y PRESTE OÍDOS!!



¡¡DEJEN YA DE LUCHAR CONTRA LOS INCRÉDULOS!!
¡El fin del tiempo se acerca y toda esta pelea con los de la tal "diversidad" es inútil; es el cumplimiento de las escrituras!
También las ciudades de Sodoma y Gomorra tocaron fondo en sus perversiones sexuales antes de la destrucción.
Yo invito a los gobernantes que quieran hoy escuchar la voz de Dios, que es el tiempo de arrepentirse y salir de ese medio. ¡NO le sirvan a Satanás! ¡Son los gobernantes con sus leyes impías los que se encargarán de preparar el “estadio” para la aparición del anticristo con todas sus manifestaciones!

En todo el mundo se están haciendo alianzas y acuerdos políticos para manejar la economía, así como están haciendo leyes que favorecen la inmoralidad, la corrupción, la injusticia social, la persecución a la iglesia del Señor, los principios y valores cristianos. Aprobación del aborto, matrimonios gay, destrucción de la familia, maltrato infantil, etc. etc.
Mientras por un lado se condenan los asesinatos, por otro lado se aprueba el aborto. ¿Cuál es la diferencia entre la vida intrauterina y externa? La única diferencia que veo, es el tamaño de la persona. Y me parece más horrendo aún, matar a una criatura cuando no se puede defender y en el mismo vientre materno, en el “santuario” de la vida que debe ser sagrado, y más desgarrador aún, es que esta decisión sea tomada por su propia madre.

La lucha de los homosexuales por el derecho a heredar los bienes de su pareja, por la seguridad social, poder mostrarse como pareja, esa no es mi preocupación; lo que molesta y ofende son los escándalos y la vulgaridad que tenemos que soportarles, y es más preocupante el que quieran involucrar niños indefensos.  
¿Les han preguntado a los niños si les gustaría tener a dos hombres o a dos mujeres por papá y mamá? ¿Les han preguntado cómo se sentirían ante sus amigos y en la escuela? ¿Quién defiende los derechos de los niños?
Pero es más aberrante todavía que en las escuelas les estén inculcando esa mentalidad homosexual a los niños desde pequeños. No es justo con ellos y condeno completamente, que las autoridades y las organizaciones internacionales por cumplirles, los “derechos” a ellos, violen los derechos fundamentales de los niños a tener una familia normal, con un papá y una mamá normal que les asegure un crecimiento y desarrollo normal. Más bien se debería estar fortaleciendo a la familia como célula base de la sociedad.

Y está bien pensar que como creyentes, también tenemos derechos y que deben ser respetados.
Pero la homosexualidad, lesbianismo, los divorcios, adulterios, asesinatos, violaciones, robos y todo lo que estamos viendo, no solo en el mundo secular sino también religioso, no lo podemos detener; irá cada día en aumento.
Pero tenemos que tener muy claro, que no porque estas cosas las haga mucha gente es que Dios cambó las reglas y los principios. No. Sólo existe el matrimonio creado por Dios, en el orden y propósito divino: entre un hombre y una mujer. Gen 1:27-28, Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos;...”

DIOS NO CREÓ HOMBRES HOMOSEXUALES NI MUJERES LESBIANAS. Ni los bendijo ni se podrán multiplicar. Esa es otra mentira de Satanás. Juan 8:44, “Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. El ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira.”

Así que la homosexualidad, salvo algunos casos de desórdenes hormonales, malformaciones físicas o traumas sicológicos, las demás desviaciones obedecen a moda, así como los tatuajes, los cortes de pelo y la vestimenta extravagantes; pero la causa más grave es la depravación en el goce sexual.

Dios puso en nuestro cuerpo el disfrute sexual natural, sano y hermoso dentro del matrimonio. Pero el diablo que peca desde el principio, y odia a Dios, ha tratado desde siempre, de destruir su obra, pues sabe que le queda poco tiempo para ser destruido él y sus ángeles malvados.

Toda pasión desordenada nace de la misma naturaleza caída, de la concupiscencia de la carne y es alimentada por espíritus de lujuria, en todos aquellos que viven apartados de Dios; en aquellos que rechazan a Dios y sus mandamientos; en todos los que rechazan a Jesucristo y su obra salvadora. A esos rebeldes y blasfemos Dios los desecha y los abandona a que se destruyan en su perversión. Rom 1:22-25, “Profesando ser sabios, se hicieron necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible,…Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos, ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos.”
Y sigue diciendo la Palabra allí mismo en Rom 1:26-30, que “Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, (lesbianas), v 27 y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, (homosexuales), cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío.” V 28, Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen; v 29, “estando atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y malignidades; v 30, murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios.”
Así son los hombres y mujeres de los últimos tiempos, dice la Palabra, 2Tes. 2:7 “Porque ya está en acción el misterio de la iniquidad.”
Vemos también, por todas partes, en las iglesias, los medios y redes sociales, cómo se propagan toda clase de corrientes doctrinales plagadas de error, manipulando la Palabra del Señor cada uno a su manera, unos por ignorancia, otros acomodándola maliciosamente para lograr sus fines perversos y mercantiles.

Sabiendo esto, mantengámonos firmes en la fe y en el evangelio, cuidando y guardando la sana doctrina, sin dejarnos sacar del Camino. 2Tes.2:2-4 “…Os rogamos, hermanos, que no os dejéis mover fácilmente de vuestro modo de pensar,.. Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición, el cual se OPONE Y SE LEVANTA CONTRA TODO LO QUE SE LLAMA DIOS o es objeto de culto…” Es lo que ya estamos viendo.
Luc. 21:10-12, "(Jesús) les dijo: Se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá grandes terremotos, y en diferentes lugares hambres y pestilencias; y habrá terror y grandes señales del cielo.
Pero antes de todas estas cosas os echarán mano, y os perseguirán, y os entregarán a las sinagogas y a las cárceles, y seréis llevados ante reyes y ante gobernadores por causa de mi nombre.”
Todo esto se cumplirá así usted lo crea o no lo crea. Nuestra tarea es anunciar y denunciar, pero no tratemos de detener la maldad que por lo contrario va aumentar cada día, Jesucristo, tampoco lo hizo. Él dijo en Mat. 13:30, “Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero."

ESCOJAMOS HOY SER TRIGO Y NO CIZAÑA. Bendiciones.
                                                           
Orfilia Miranda L.

lunes, 27 de mayo de 2013

LA PALABRA DE VERDAD



LA PALABRA DE VERDAD

En otro tiempo la palabra valía mucho y era respetada entre los hombres. 
Cuando se daba la palabra en un negocio o compromiso, se hacía honor a ella. ¡Se le llamaba palabra de honor!
Con el tiempo, la palabra ha ido perdiendo su valor y credibilidad, es difícil creerles a las personas cuando se comprometen con algo porque fácilmente cambian de parecer y se retractan de lo pactado; no siempre se puede confiar en lo que dicen o afirman. 

Hoy no podemos confiar en negocios de palabra; todo tiene que estar bien respaldado por documentos y firmas autenticadas por notarios, y a su vez, certificados que digan que todos los anteriores certificados son verdaderos, porque nadie puede confiar en la palabra de nadie.
Pero contrario a esto, queda una palabra que permanece en el tiempo y se cumple día a día al pie de la letra; una palabra que sí es verdadera, que no cambia así pasen los siglos: la Santa Palabra de Dios.

La Palabra de Dios tiene múltiples atributos que la hacen ser la Palabra por excelencia, única y confiable. Y a todo aquel que la sigue, lo lleva a feliz puerto de vida eterna. Veamos tan sólo algunos de ellos:

Es eterna, como Dios mismo es eterno: “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.” Mateo 24:35. Cuando Dios habla, su Palabra es como una sentencia, y tiene estricto cumplimiento en cualquier tiempo, “Mas la palabra del Señor permanece para siempre.” 1Pedro 1:25. “Y la verdad de Jehová es para siempre. Aleluya.” Salmo 117:2.
El pueblo de Israel, fue un pueblo rebelde y amante de la idolatría; Dios muchas veces decretó castigo sobre él si no se arrepentían de su pecado, pero Israel persistía en su mal camino pensando que Dios se arrepentiría del castigo. Vemos años después, el lamento del profeta: “Jehová ha hecho lo que tenía determinado; Ha cumplido su palabra, la cual él había mandado desde tiempo antiguo.” Lam. 2:17.

Dios no sólo ha prometido castigo al hombre pecador; desde su primera rebelión en el jardín del Edén, Dios en su amor compasivo con el hombre, le prometió un REDENTOR. Este Salvador, fue muy anhelado y esperado durante muchos siglos, pero llegado el tiempo, también tuvo su cumplimiento, en el tiempo de Dios. 
Dios cumplió fielmente su promesa. Y podríamos seguir viendo muchas más referencias en la biblia que afirman la veracidad de la eterna Palabra de Dios.
 
Es verdad, como él mismo es veraz: El evangelio es la verdadera palabra de Dios, revelada en su Hijo Jesucristo a los hombres, para salvación de todos aquellos que en él crean. Juan 6:47 De cierto, de cierto os digo: El que cree en mí, tiene vida eterna.”
Todos los que creemos en Cristo, vivimos con esa esperanza de salvación eterna por la Palabra por él revelada. Col.1:5, “…a causa de la esperanza que os está guardada en los cielos, de la cual ya habéis oído por la palabra verdadera del evangelio.”
Así también, todo creyente que es un verdadero hijo de Dios, el Espíritu Santo le sigue revelando en su interior la Palabra y le da discernimiento para reconocer cuándo la palabra que escucha es “verdadera” y si el que la transmite, está hablando de parte de Dios o no. 1Reyes 17:24: Entonces la mujer dijo a Elías: Ahora conozco que tú eres varón de Dios, y que la palabra de Jehová es verdad en tu boca.” Sólo quien habla verdaderamente de parte de Dios, habla palabra verdadera; por demás, todo hombre es mentiroso. Rom 3:4, “…antes bien sea Dios veraz, y todo hombre mentiroso.”
Estamos en tiempos muy peligrosos en que se han levantado muchos falsos profetas engañando a las multitudes con palabra mentirosa, diciendo que vienen de parte de Dios. Debemos tener los oídos muy abiertos y examinar toda palabra a la luz de la VERDADERA PALABRA de Dios.

 No cambia, así como Dios mismo no cambia: Dios es Dios desde siempre y para siempre; es perfecto en Sí mismo y todo lo que hace lo hace perfecto; y toda palabra que sale de su boca es perfecta, invariable y verdadera; Él mismo lo afirma en Malaquías 3:6: “Porque yo Jehová no cambio; por esto, hijos de Jacob, no habéis sido consumidos.” Es decir él no cambia de parecer de un día a otro. Aunque hoy día, tambien abunda la inmundicia y las perversiones y la abominación suben delante de Dios y provocan a ira al Altísimo, él no nos destruye por su fidelidad, dando tiempo al arrepentimiento; mientras que el hombre sí cambia la verdad del evangelio por la mentira y desobedece fácilmente al Creador. Rom. 1:25, “…cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén.” Dios sigue siendo fiel a sus promesas aunque nosotros seamos infieles.

La Palabra es creadora: El fundó la tierra sobre sus cimientos; No será jamás removida.” Salmo 104:5 Toda la creación subsiste por la palabra de su boca. Solamente en el primer capítulo del Génesis, encontramos palabras como estas: “Y dijo Dios:… Hágase,… Hagamos…Haya, Produzca la tierra, etc.
Es la Palabra de autoridad de Dios ordenando la creación del universo y todo cuanto en él existe, incluyendo al ser humano. Y así mismo, podemos observar la perfección y sabiduría de Dios en toda la creación, así como su belleza. Porque recta es la Palabra de Jehová, Y toda su obra es hecha con fidelidad.” Sal.33:4. Es decir, Dios es Soberano y Autónomo para crear con sólo su Palabra, todo lo que existe en el universo.

La Palabra de Dios es Camino, Verdad y Vida: en Jesucristo la Palabra de Dios se hace más evidente y cercana a nosotros; Juan 1:14 “Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.”
Jesús, la Palabra encarnada, vino al mundo a dar testimonio de la verdad y a traernos salvación y vida eterna. El dijo con toda autoridad: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí. Juan 14:6.
¿Quién otro se atrevería a hacer tan seria afirmación? Sólo Jesucristo, el Propio Hijo de Dios, que conoce bien el corazón del Padre.
Aunque los Fariseos no creyeron que Jesús fuera el Mesías prometido, sí se admiraban de la verdad que había en las palabras de Jesús, y con malicia trataron de sorprenderlo para ver si fallaba en alguna palabra, y le dijeron: “Maestro, sabemos que eres hombre veraz, y que no te cuidas de nadie; porque no miras la apariencia de los hombres, sino que con verdad enseñas el camino de Dios. ¿Es lícito dar tributo a César, o no? ¿Daremos, o no daremos? Mar 12:14. Pero Jesús que conocía la hipocresía de sus corazones los deja callados con su respuesta.
En Juan 1:17, dice que “la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo.” Juan el Bautista dio testimonio de esa verdad. Juan 5:33. Y en Juan 8:32 dice: “y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.” Si conocemos la VERDAD del evangelio de Cristo, nadie podrá engañarnos con falso evangelio; por la verdad del evagelio somos libres de la esclavitud del pecado, libres para elegir andar en buenas obras y caminar en santidad.
Jesús en su oración por excelencia, ora al Padre pidiendo que seamos santificados en la verdad del evangelio. Juan 17:16, “Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad.”
Finalmente, cuando Jesús ya ha cumplido con su misión redentora, y debe volver a su gloria, nos envía al Espíritu Santo, el Espíritu de verdad, para que nos siga revelando y afirmando en la verdad que nos enseñó Cristo. El nos guiará a toda la verdad. Juan 16:13. “Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad.”

Concluimos entonces, en que la santa Palabra de Dios es verdad absoluta.
Es eterna porque permanece para siempre, así como Dios es eterno.
No cambia, Dios es inmutable y mantiene sus promesas.
Es creadora, por ella se hizo todo el universo.
Es el camino verdadero que nos lleva a la vida eterna. Amén.
Bendiciones.

Orfilia Miranda L.

“EL TESTIMONIO DE VERDAD”

  “EL TESTIMONIO DE VERDAD” 1ª de Juan 1 y 2 Si examinamos cuidadosamente la vida de Jesús, encontramos que mucha gente le seguía y escu...