viernes, 21 de junio de 2013

¡¡PUEBLO CREYENTE, ABRA LOS OJOS Y PRESTE OÍDOS!!



¡¡DEJEN YA DE LUCHAR CONTRA LOS INCRÉDULOS!!
¡El fin del tiempo se acerca y toda esta pelea con los de la tal "diversidad" es inútil; es el cumplimiento de las escrituras!
También las ciudades de Sodoma y Gomorra tocaron fondo en sus perversiones sexuales antes de la destrucción.
Yo invito a los gobernantes que quieran hoy escuchar la voz de Dios, que es el tiempo de arrepentirse y salir de ese medio. ¡NO le sirvan a Satanás! ¡Son los gobernantes con sus leyes impías los que se encargarán de preparar el “estadio” para la aparición del anticristo con todas sus manifestaciones!

En todo el mundo se están haciendo alianzas y acuerdos políticos para manejar la economía, así como están haciendo leyes que favorecen la inmoralidad, la corrupción, la injusticia social, la persecución a la iglesia del Señor, los principios y valores cristianos. Aprobación del aborto, matrimonios gay, destrucción de la familia, maltrato infantil, etc. etc.
Mientras por un lado se condenan los asesinatos, por otro lado se aprueba el aborto. ¿Cuál es la diferencia entre la vida intrauterina y externa? La única diferencia que veo, es el tamaño de la persona. Y me parece más horrendo aún, matar a una criatura cuando no se puede defender y en el mismo vientre materno, en el “santuario” de la vida que debe ser sagrado, y más desgarrador aún, es que esta decisión sea tomada por su propia madre.

La lucha de los homosexuales por el derecho a heredar los bienes de su pareja, por la seguridad social, poder mostrarse como pareja, esa no es mi preocupación; lo que molesta y ofende son los escándalos y la vulgaridad que tenemos que soportarles, y es más preocupante el que quieran involucrar niños indefensos.  
¿Les han preguntado a los niños si les gustaría tener a dos hombres o a dos mujeres por papá y mamá? ¿Les han preguntado cómo se sentirían ante sus amigos y en la escuela? ¿Quién defiende los derechos de los niños?
Pero es más aberrante todavía que en las escuelas les estén inculcando esa mentalidad homosexual a los niños desde pequeños. No es justo con ellos y condeno completamente, que las autoridades y las organizaciones internacionales por cumplirles, los “derechos” a ellos, violen los derechos fundamentales de los niños a tener una familia normal, con un papá y una mamá normal que les asegure un crecimiento y desarrollo normal. Más bien se debería estar fortaleciendo a la familia como célula base de la sociedad.

Y está bien pensar que como creyentes, también tenemos derechos y que deben ser respetados.
Pero la homosexualidad, lesbianismo, los divorcios, adulterios, asesinatos, violaciones, robos y todo lo que estamos viendo, no solo en el mundo secular sino también religioso, no lo podemos detener; irá cada día en aumento.
Pero tenemos que tener muy claro, que no porque estas cosas las haga mucha gente es que Dios cambó las reglas y los principios. No. Sólo existe el matrimonio creado por Dios, en el orden y propósito divino: entre un hombre y una mujer. Gen 1:27-28, Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos;...”

DIOS NO CREÓ HOMBRES HOMOSEXUALES NI MUJERES LESBIANAS. Ni los bendijo ni se podrán multiplicar. Esa es otra mentira de Satanás. Juan 8:44, “Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. El ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira.”

Así que la homosexualidad, salvo algunos casos de desórdenes hormonales, malformaciones físicas o traumas sicológicos, las demás desviaciones obedecen a moda, así como los tatuajes, los cortes de pelo y la vestimenta extravagantes; pero la causa más grave es la depravación en el goce sexual.

Dios puso en nuestro cuerpo el disfrute sexual natural, sano y hermoso dentro del matrimonio. Pero el diablo que peca desde el principio, y odia a Dios, ha tratado desde siempre, de destruir su obra, pues sabe que le queda poco tiempo para ser destruido él y sus ángeles malvados.

Toda pasión desordenada nace de la misma naturaleza caída, de la concupiscencia de la carne y es alimentada por espíritus de lujuria, en todos aquellos que viven apartados de Dios; en aquellos que rechazan a Dios y sus mandamientos; en todos los que rechazan a Jesucristo y su obra salvadora. A esos rebeldes y blasfemos Dios los desecha y los abandona a que se destruyan en su perversión. Rom 1:22-25, “Profesando ser sabios, se hicieron necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible,…Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos, ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos.”
Y sigue diciendo la Palabra allí mismo en Rom 1:26-30, que “Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, (lesbianas), v 27 y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, (homosexuales), cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío.” V 28, Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen; v 29, “estando atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y malignidades; v 30, murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios.”
Así son los hombres y mujeres de los últimos tiempos, dice la Palabra, 2Tes. 2:7 “Porque ya está en acción el misterio de la iniquidad.”
Vemos también, por todas partes, en las iglesias, los medios y redes sociales, cómo se propagan toda clase de corrientes doctrinales plagadas de error, manipulando la Palabra del Señor cada uno a su manera, unos por ignorancia, otros acomodándola maliciosamente para lograr sus fines perversos y mercantiles.

Sabiendo esto, mantengámonos firmes en la fe y en el evangelio, cuidando y guardando la sana doctrina, sin dejarnos sacar del Camino. 2Tes.2:2-4 “…Os rogamos, hermanos, que no os dejéis mover fácilmente de vuestro modo de pensar,.. Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición, el cual se OPONE Y SE LEVANTA CONTRA TODO LO QUE SE LLAMA DIOS o es objeto de culto…” Es lo que ya estamos viendo.
Luc. 21:10-12, "(Jesús) les dijo: Se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá grandes terremotos, y en diferentes lugares hambres y pestilencias; y habrá terror y grandes señales del cielo.
Pero antes de todas estas cosas os echarán mano, y os perseguirán, y os entregarán a las sinagogas y a las cárceles, y seréis llevados ante reyes y ante gobernadores por causa de mi nombre.”
Todo esto se cumplirá así usted lo crea o no lo crea. Nuestra tarea es anunciar y denunciar, pero no tratemos de detener la maldad que por lo contrario va aumentar cada día, Jesucristo, tampoco lo hizo. Él dijo en Mat. 13:30, “Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero."

ESCOJAMOS HOY SER TRIGO Y NO CIZAÑA. Bendiciones.
                                                           
Orfilia Miranda L.

lunes, 27 de mayo de 2013

LA PALABRA DE VERDAD



LA PALABRA DE VERDAD

En otro tiempo la palabra valía mucho y era respetada entre los hombres. 
Cuando se daba la palabra en un negocio o compromiso, se hacía honor a ella. ¡Se le llamaba palabra de honor!
Con el tiempo, la palabra ha ido perdiendo su valor y credibilidad, es difícil creerles a las personas cuando se comprometen con algo porque fácilmente cambian de parecer y se retractan de lo pactado; no siempre se puede confiar en lo que dicen o afirman. 

Hoy no podemos confiar en negocios de palabra; todo tiene que estar bien respaldado por documentos y firmas autenticadas por notarios, y a su vez, certificados que digan que todos los anteriores certificados son verdaderos, porque nadie puede confiar en la palabra de nadie.
Pero contrario a esto, queda una palabra que permanece en el tiempo y se cumple día a día al pie de la letra; una palabra que sí es verdadera, que no cambia así pasen los siglos: la Santa Palabra de Dios.

La Palabra de Dios tiene múltiples atributos que la hacen ser la Palabra por excelencia, única y confiable. Y a todo aquel que la sigue, lo lleva a feliz puerto de vida eterna. Veamos tan sólo algunos de ellos:

Es eterna, como Dios mismo es eterno: “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.” Mateo 24:35. Cuando Dios habla, su Palabra es como una sentencia, y tiene estricto cumplimiento en cualquier tiempo, “Mas la palabra del Señor permanece para siempre.” 1Pedro 1:25. “Y la verdad de Jehová es para siempre. Aleluya.” Salmo 117:2.
El pueblo de Israel, fue un pueblo rebelde y amante de la idolatría; Dios muchas veces decretó castigo sobre él si no se arrepentían de su pecado, pero Israel persistía en su mal camino pensando que Dios se arrepentiría del castigo. Vemos años después, el lamento del profeta: “Jehová ha hecho lo que tenía determinado; Ha cumplido su palabra, la cual él había mandado desde tiempo antiguo.” Lam. 2:17.

Dios no sólo ha prometido castigo al hombre pecador; desde su primera rebelión en el jardín del Edén, Dios en su amor compasivo con el hombre, le prometió un REDENTOR. Este Salvador, fue muy anhelado y esperado durante muchos siglos, pero llegado el tiempo, también tuvo su cumplimiento, en el tiempo de Dios. 
Dios cumplió fielmente su promesa. Y podríamos seguir viendo muchas más referencias en la biblia que afirman la veracidad de la eterna Palabra de Dios.
 
Es verdad, como él mismo es veraz: El evangelio es la verdadera palabra de Dios, revelada en su Hijo Jesucristo a los hombres, para salvación de todos aquellos que en él crean. Juan 6:47 De cierto, de cierto os digo: El que cree en mí, tiene vida eterna.”
Todos los que creemos en Cristo, vivimos con esa esperanza de salvación eterna por la Palabra por él revelada. Col.1:5, “…a causa de la esperanza que os está guardada en los cielos, de la cual ya habéis oído por la palabra verdadera del evangelio.”
Así también, todo creyente que es un verdadero hijo de Dios, el Espíritu Santo le sigue revelando en su interior la Palabra y le da discernimiento para reconocer cuándo la palabra que escucha es “verdadera” y si el que la transmite, está hablando de parte de Dios o no. 1Reyes 17:24: Entonces la mujer dijo a Elías: Ahora conozco que tú eres varón de Dios, y que la palabra de Jehová es verdad en tu boca.” Sólo quien habla verdaderamente de parte de Dios, habla palabra verdadera; por demás, todo hombre es mentiroso. Rom 3:4, “…antes bien sea Dios veraz, y todo hombre mentiroso.”
Estamos en tiempos muy peligrosos en que se han levantado muchos falsos profetas engañando a las multitudes con palabra mentirosa, diciendo que vienen de parte de Dios. Debemos tener los oídos muy abiertos y examinar toda palabra a la luz de la VERDADERA PALABRA de Dios.

 No cambia, así como Dios mismo no cambia: Dios es Dios desde siempre y para siempre; es perfecto en Sí mismo y todo lo que hace lo hace perfecto; y toda palabra que sale de su boca es perfecta, invariable y verdadera; Él mismo lo afirma en Malaquías 3:6: “Porque yo Jehová no cambio; por esto, hijos de Jacob, no habéis sido consumidos.” Es decir él no cambia de parecer de un día a otro. Aunque hoy día, tambien abunda la inmundicia y las perversiones y la abominación suben delante de Dios y provocan a ira al Altísimo, él no nos destruye por su fidelidad, dando tiempo al arrepentimiento; mientras que el hombre sí cambia la verdad del evangelio por la mentira y desobedece fácilmente al Creador. Rom. 1:25, “…cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén.” Dios sigue siendo fiel a sus promesas aunque nosotros seamos infieles.

La Palabra es creadora: El fundó la tierra sobre sus cimientos; No será jamás removida.” Salmo 104:5 Toda la creación subsiste por la palabra de su boca. Solamente en el primer capítulo del Génesis, encontramos palabras como estas: “Y dijo Dios:… Hágase,… Hagamos…Haya, Produzca la tierra, etc.
Es la Palabra de autoridad de Dios ordenando la creación del universo y todo cuanto en él existe, incluyendo al ser humano. Y así mismo, podemos observar la perfección y sabiduría de Dios en toda la creación, así como su belleza. Porque recta es la Palabra de Jehová, Y toda su obra es hecha con fidelidad.” Sal.33:4. Es decir, Dios es Soberano y Autónomo para crear con sólo su Palabra, todo lo que existe en el universo.

La Palabra de Dios es Camino, Verdad y Vida: en Jesucristo la Palabra de Dios se hace más evidente y cercana a nosotros; Juan 1:14 “Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.”
Jesús, la Palabra encarnada, vino al mundo a dar testimonio de la verdad y a traernos salvación y vida eterna. El dijo con toda autoridad: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí. Juan 14:6.
¿Quién otro se atrevería a hacer tan seria afirmación? Sólo Jesucristo, el Propio Hijo de Dios, que conoce bien el corazón del Padre.
Aunque los Fariseos no creyeron que Jesús fuera el Mesías prometido, sí se admiraban de la verdad que había en las palabras de Jesús, y con malicia trataron de sorprenderlo para ver si fallaba en alguna palabra, y le dijeron: “Maestro, sabemos que eres hombre veraz, y que no te cuidas de nadie; porque no miras la apariencia de los hombres, sino que con verdad enseñas el camino de Dios. ¿Es lícito dar tributo a César, o no? ¿Daremos, o no daremos? Mar 12:14. Pero Jesús que conocía la hipocresía de sus corazones los deja callados con su respuesta.
En Juan 1:17, dice que “la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo.” Juan el Bautista dio testimonio de esa verdad. Juan 5:33. Y en Juan 8:32 dice: “y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.” Si conocemos la VERDAD del evangelio de Cristo, nadie podrá engañarnos con falso evangelio; por la verdad del evagelio somos libres de la esclavitud del pecado, libres para elegir andar en buenas obras y caminar en santidad.
Jesús en su oración por excelencia, ora al Padre pidiendo que seamos santificados en la verdad del evangelio. Juan 17:16, “Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad.”
Finalmente, cuando Jesús ya ha cumplido con su misión redentora, y debe volver a su gloria, nos envía al Espíritu Santo, el Espíritu de verdad, para que nos siga revelando y afirmando en la verdad que nos enseñó Cristo. El nos guiará a toda la verdad. Juan 16:13. “Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad.”

Concluimos entonces, en que la santa Palabra de Dios es verdad absoluta.
Es eterna porque permanece para siempre, así como Dios es eterno.
No cambia, Dios es inmutable y mantiene sus promesas.
Es creadora, por ella se hizo todo el universo.
Es el camino verdadero que nos lleva a la vida eterna. Amén.
Bendiciones.

Orfilia Miranda L.

martes, 14 de mayo de 2013

El Sexo fuera del Matrimonio



Relaciones sexuales: amor, matrimonio y sexo.

¿Por qué esta línea tan estricta?
Porque el amor, el matrimonio y el sexo fueron hechos para ir juntos por parte de Aquel que inventó las tres cosas (Dios).

La relación sexual es la relación más íntima posible que puedes tener con ninguna otra persona, y la intención del Hacedor es que la usemos como símbolo externo del amor interno que tenemos hacia aquella otra persona; un amor que, lo mismo que el amor de Dios, es plenamente personal, no actúa egoístamente y no cede.

Lo que se considera como amor en estas relaciones pasajeras es a menudo algo despersonalizado, frecuentemente egoísta (« ¿Cuánto puedo yo sacar de esto?») Y normalmente efímero, dejando tras de sí desilusión y soledad, al ser la pareja de turno descartada al montón de basuras humanas.
¿Qué sucede cuando se desobedece a Dios?

Hemos visto abundancia de amar­gos frutos de la libertad sexual durante la última década.

Es un llano enfrentamiento contra la voluntad de Dios. Conlleva un sentimiento de culpa. Frecuentemente ha de ser cubierta con mentiras e hipocresía. Deshumaniza el sexo y lo convierte en un acto en sí mismo, distinto tanto de la relación como de la persona.

Provoca traumas a las personalidades de los desechados, y un endurecimiento en las actitudes del hombre, que va «marcando las mues­cas en la cabecera». Separa artificialmente el sexo del amor, de la fidelidad, del compañerismo y de los hijos.

Toma algo que jamás puede ser devuelto. Traiciona una incapacidad para controlar nuestros impulsos instinti­vos. Y mina la confianza.

Lo cierto es que hay pocas cosas que sean tan pertur­badoras para la personalidad, la vida hogareña y la so­ciedad como una sensualidad sin freno.

Mientras escribo esto, se me ocurre un ejemplo claro: Madonna, quien fue la diva sexual en su momento, y en una entrevista en la revista Time dijo esto:

    «He de humillar a los hombres en público. Estoy echando fuera mi odio contra mi padre por abandonarme por mi madrastra después que murió mi madre.

    Por una parte podrían decir que estoy convirtiendo a los hombres en cerdos; por otra parte estoy obligando a los hombres a comportarse en formas que se supone que no deben hacerlo. Si quieren llevar un sostén, pueden llevar un sostén. Si quieren llorar, pueden llorar. Si quieren besar a otro hombre, les doy permiso para hacerlo…

    … tengo a esos hombres, a los que he castrado, llevando sostenes y que me asisten y me ofrecen sexo. Pero en último término preferiría estar sola y masturbarme…»

Es trágico ver la confusión y soledad de una actitud así.

Incluso Máster y Johnson, los célebres sexólogos ame­ricanos, después de haber dado su “aprobación” durante déca­das a un estilo de vida permisivo, han llegado a la conclusión que:

    Las únicas relaciones sexuales permanentemente satisfactorias son las que tienen un hombre y una mujer para siempre.

Y desde luego, esos sexólogos no han sido conducidos por ninguna persuasión cristiana: sencilla­mente han observado de manera detallada lo que sucede cuando se desdeñan las instrucciones de Dios para el uso del sexo.

El hecho de que los cristianos estén decididamente en favor de la castidad antes del matrimonio y de la fideli­dad en el matrimonio no se debe a que estén contra el sexo: al contrario, se debe a que lo valoran enormemente.

El sexo es un don demasiado bueno de parte de Dios para malbaratarlo.

No es un mero acoplamiento animal, sino la más profunda manera en que dos personas pueden expresar su mutua entrega. Sirve no sólo para simbolizar, sino para profundizar y enriquecer la unidad de la pareja. Es divertido. Es satisfactorio. Es entusiasmante.

Pero quítalo del contexto del matrimonio y viene a ser deshones­to.

Porque aísla una clase de unidad, la sexual, de las otras áreas de entrega. Es actuar una mentira.

Por eso la Biblia está tan intensamente en contra del sexo extra matrimonial.


Por Elsie Vega  09/05/2013 del Punto cristiano.

“EL TESTIMONIO DE VERDAD”

  “EL TESTIMONIO DE VERDAD” 1ª de Juan 1 y 2 Si examinamos cuidadosamente la vida de Jesús, encontramos que mucha gente le seguía y escu...